Hablar en público

Hablar en público o hablar delante de una cámara suelen ser retos a los que un periodista o un informador tendrá que enfrentarse tarde o temprano a lo largo de su carrera profesional. Para muchos no deja de ser un simple ejercicio audiovisual, mientras que para algunos el pánico escénico se convierte en un grave handicap que tendrán que aprender a superar si realmente quieren dedicarse a informar.


Lo primero que debemos hacer es perderle el miedo a la cámara. Debemos verla como nuestra aliada y nunca como nuestra enemiga. A través de ella lograremos que nuestra información llegue al mayor número de personas posible, de modo que lo que tenemos que hacer es practicar frente a ella. Son muchos los consejos y las pautas que podemos seguir para hacer frente al pánico escénico o para evitar quedarnos en blanco una vez el piloto rojo se haya encendido.

1- Intentaremos que las presentaciones o las entradillas sean cortas, entre 10 o 15 segundos, de este modo la sensación de seguridad será mayor. En una pieza, las entradillas darán paso a imágenes con nuestra voz en off.

2- Imaginaremos que al otro lado del objetivo de la cámara se encuentra una persona de total confianza e imaginaremos que es a ella a quién le estamos contando la información. 

3- La sencillez es otra de las claves para que nuestra presentación salga a la primera. Expresaremos una o dos ideas, no más. Para ello serán suficientes un par de enunciados. La precisión es fundamental, ya que si nosotros no dominamos lo que queremos comunicar difícilmente sabremos contárselo a la cámara.

4- Hay que prestar atención a la forma en la que hablamos. La dicción tiene que ser clara en todo momento. Otros elementos a tener en cuenta a la hora de hablar frente a una cámara son: el volumen de la voz, la velocidad del discurso y el ritmo.

5- Debemos controlar nuestros pensamientos negativos, de lo contrario los transmitiremos inconscientemente a través de los gestos, movimientos, miradas e incluso palabras. El lenguaje corporal representa el 93% del mensaje. ¡Ojo!

6- Procura sonreír. La empatía resulta clave para conectar con la audiencia.

7- Conviene prepararse para cualquier obstáculo. No debemos desanimarnos cuando una presentación no salga bien. Iremos mejorando con el tiempo.

8- Estar nervioso es algo normal. Si sentimos temor, pero seguimos adelante será un buen resultado. Si no experimentamos temor alguno y ni siquiera nos ponemos nerviosos, entonces el "ejercicio audiovisual" habrá resultado demasiado fácil.

9- Independientemente de los consejos anteriores, conviene aprender a improvisar, ya que sólo de esta manera lograremos tener una gran confianza en nosotros mismos. Elige un tema y grábate hablando sobre él al menos durante 10 minutos. Es una buena manera de empezar a practicar.

10- Debemos aprender a hablar mucho sobre las cosas que nos rodean. Aumentar la capacidad de oratoria no sólo aumenta nuestras habilidades sociales, sino que nos dará las herramientas necesarias para que no nos volvamos a quedar en blanco frente a una cámara.

http://www.formulatvempleo.com/articulos/consejos-hablar-camara/

Liderazgo en tiempos difíciles

Lograr que tu empresa no sólo se mantenga, sino que crezca durante una crisis económica es sumamente difícil para cualquier empresario. Por eso, debes convertirte en un auténtico líder que guíe a tu equipo hacia el verdadero éxito. 

¿Qué es lo que se necesita para liderar un negocio durante estos tiempos? Sigue estas recomendaciones esenciales para los emprendedores en 2014:

1. Escucha: Conéctate con lo que tus colaboradores y clientes dicen sobre ti y tu marca. Esto te ayudará a darte cuenta de la percepción que se tiene sobre tu marca y para encontrar excelentes ideas para salir adelante. 

2. Reconoce: A los empleados les encantan los líderes que reconocen su trabajo y sus ideas y los premian por ellas.

3. Sé tú mismo: Cuenta tu historia, tus anécdotas, obstáculos y logros de una manera honesta y compártela con tu equipo. Este tipo de dinámica no es muy común en las organizaciones pero ayuda a que tus colaboradores te conozcan, y por ende quieran ayudarte a alcanzar el éxito. Además, es muy importante que aceptes tus errores.

4. Comunícate: La gran mayoría de los problemas internos de una empresa se pueden arreglar con la comunicación. De otra forma, los empleados se encuentran en la oscuridad y tarde o temprano dejarán de preocuparse por tu empresa.

5. Planea: Evita el problema de “vivir al día” y crear estrategias en el momento. Planea tus objetivos, elige un curso a seguir y consérvalo. Esto ayudará a crear metas en tu empresa y a compartirlas con tu equipo.

6. Combate la ansiedad: Deja de preocuparte y convierte tus emociones negativas en maestros que te ayudarán a moldearte el carácter de líder. Un buen líder sabe cómo transformar los tiempos difíciles en oportunidades. 

7. Oriéntate a servir: Muchas veces, los líderes pueden ser un poco egoístas, olvidando que se encuentran en una posición de liderazgo, donde deben ser un ejemplo a seguir y un guía para su equipo. Preocúpate por ellos y ten actitud de servicio con todos los miembros de tu organización.  

8. Sé un contador: Para alcanzar metas, y motivar a tu gente a conseguirlas, debes definir qué es exactamente lo que quieres. 

9. Sé empático: Debes saber cuál es el perfil del personal que trabaja contigo; su edad, sexo, profesión, nivel socioeconómico, etcétera. Esto te ayudará a encontrar la mejor manera de comunicarte con ellos y motivarlos a ser más productivos. 

10. Comparte tus objetivos: Si tus empleados no conocen las metas de tu empresa, será difícil para ellos resolver problemas. Esto te deja en una posición en la que tendrás tú mismo que administrar todo, en lugar de delegar y orientar. 

11. Relájate: Ya pasaron los días en los que gritar a los empleados funcionaba. Si tu equipo está preocupado de si estás o no de buen humor, poco se hará.

12. Piensa como inmigrante: Es importante que de vez en cuando veas tu negocio con los ojos de un extraño; así podrás encontrar fallos y oportunidades que normalmente estás omitiendo. 


http://www.soyentrepreneur.com/18537-12-tips-de-liderazgo-en-tiempos-dificiles.html

Imagen personal

Es cierto que la esencia de cada persona está en su interior. Esto no contradice otra realidad: los seres humanos nos comunicamos visualmente y, al observar a una persona, hacemos múltiples lecturas acerca de ella: su entorno, su oficio, su personalidad.

     
1.    En el ámbito laboral, la imagen que proyectamos como individuos está ligada también a lo que transmitimos. La presentación personal de los empleados es otra “presencia de marca” de la compañía.

2.    Sin desconocer los valores personales de cada colaborador, es importante entonces, hacernos conscientes de que nuestra imagen debe comunicar

3.    Además de la excelencia en el desempeño de la labor que nos corresponde, de los modales y el comportamiento, la forma en que lucimos reflejará positiva o negativamente a nuestra empresa, además hablará del respeto que nos merecen los clientes y compañeros.


4.            Cómo construir una excelente imagen

1.    Una buena combinación de parte interior y exterior es lo que compone la imagen de una persona. El ser amable, educado, inteligente, agradable pero ir mal vestido no es una buena combinación. Y al contrario; vestir de forma elegante pero ser grosero en sus modales, no llevar buenos hábitos de higiene e incluso antipático, tampoco es una buena combinación.

5
     
1.    Mantenga a diario una buena higiene personal. El cabello, la piel y los dientes limpios, las uñas cortas y arregladas, (en los hombres estas últimas deben ir sin ningún tipo de brillo) un maquillaje suave y moderado. Las mujeres cuidar que las cejas estén bien depiladas, así como las piernas y axilas.


6.    Vestuario profesional

1.    Existen una serie de reglas para vestir en el trabajo. Factores como el clima, el cargo, tareas y responsabilidades asignadas, condicionan el tipo de vestuario adecuado el cual se debe ajustar a las políticas establecidas y que son de obligatoriedad por parte de sus colaboradores.


         Uso del uniforme

1.    Los uniformes han sido creados para que las personas que los utilizan, reflejen seguridad y tranquilidad, por esta razón se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones para llevarlo siempre de la mejor manera:

2.    Acójase al diseño del uniforme. No modifique el ajuste de las prendas, ni los ruedos establecidos.

3.    Lleve limpias y planchadas las prendas que conforman el uniforme.

4.    Use el mínimo de accesorios, pequeños, discretos. Busque que se ajusten a los colores del uniforme, incluyendo bolsos y zapatos.

5.    No use bufandas, cuello de tortuga ni pañoletas que no hagan parte del uniforme.








http://es.slideshare.net/misfist/imagen-personal-4202274

QUE INDICA LA DIRECCIÓN DE NUESTRA MIRADA



Este es un tema bastante simple pero que al mismo tiempo se presta para malinterpretaciones.  Es muy importante que a la hora de aprender de estos temas tengamos en cuenta no adquirir "prejuicios" porque cada persona es muy diferente a otra y aunque los procesos cognitivos sean similares en las personas no podemos dar por sentado que alguien por el hecho de estar "creando" nos está diciendo mentiras o por el hecho de "recordar" siempre serán verdad.  De hecho una persona podría "crear" verdades y también podría "recordar" mentiras.

Bueno ahora vayamos a la teoría, todos sabemos que tenemos dos hemisferios en el cerebro, entre sus muchas funciones la del hemisferio derecho es la de recordar y la del izquierdo está relacionada con la imaginación.  Cuando desviamos la mirada puede ser por muchas razones: vergüenza, culpa, timidez y etc.  Pero en estos con observar el rostro bastara para darnos cuenta de esos sentimientos.  En el caso de un proceso cognitivo la desviación es algo rápida y automática, de hecho si dura mucho puede ser que la persona lo esté fingiendo.

Ahora hablemos de las direcciones, cuando una persona mira a la izquierda está conectando con su hemisferio derecho, es decir esta "recordando".  En cambio cuando mira a la derecha, conecta su hemisferio izquierdo y esta "creando".  Esta es la base de la teoría, pero seamos un poco más puntuales:

·         Cuando miramos hacia arriba y a la izquierda estamos RECORDANDO IMAGENES
·         Cuando miramos a la izquierda y al centro estamos RECORDANDO SONIDOS
·         Cuando miramos a la izquierda y abajo estamos RECORDANDO SITUACIONES, es casi como si volviéramos en el tiempo y recordáramos todo de esa ocasión como los olores, como nos sentíamos, etc. 
·         Cuando miramos a la derecha y hacia arriba estamos CONSTRUYENDO IMAGENES
·         Cuando miramos a la derecha y hacia el centro estamos CONSTRUYENDO SONIDOS
·         Cuando miramos a la derecha y hacia abajo estamos CREANDO SITUACIONES, en esta ocasión seria como si habláramos con nosotros mismos, pensando en detalles, que decir y que no decir. 

·         Cuando mantenemos la mirada al frente, puede significar varias cosas, como por ejemplo interés en lo que está escuchando o que algo le llama la atención. Pero también se le atribuye a estar diciendo mentiras por 2 razones, normalmente se piensa que los mentirosos desvían la mirada y eso creara la presión de tener que aumentar el contacto visual y segundo porque al no haber un proceso cognitivo podemos pensar que es una mentira preparada de antemano.

Mirar hacia la izquierda no significa que estés mintiendo

Continuamos con nuestra serie “Derribando Mitos“, en la que seguimos rebatiendo aquellos ejemplos de “sabiduría popular” que resultan no ser tan ciertos. En el caso de hoy, vamos con esos dichos habituales de “psicología de andar por casa” que nos puede llevar a pasarnos de listos con alguien que no lo merece .
Es uno de esos gestos con una interpretación inequívoca: cuando estamos mintiendo, miramos hacia izquierda (o hacia arriba, según la versión), bien para pensar, bien porque no podemos mirar a los ojos de nuestro interlocutor. Una de esas reacciones que hace que se coja antes a un mentiroso que a un cojo. ¿O no? Porque un estudio reciente de la Universidad de Hertfordshire, Reino Unido, demuestra que no tiene ninguna base, y que las reacciones oculares no son especialmente reveladoras.

Durante la primera parte del experimento, se pidió a la mitad de los sujetos que mintieran, y al resto, que dijeran la verdad ante una sencilla pregunta: ¿dónde has guardado el móvil? Todas las respuestas fueron grabadas, y se comprobó que los porcentajes que miraban arriba o a los lados al a hora de mentir eran muy similares.
“Es una locura. Te daría igual tirar una moneda y, si sale cara, decir que estás ante un mentiroso”, declaró Richard Wiseman, principal artífice del estudio. “Cada vez que hablo sobre los mecanismos de la mentira, esto de los ojos termina saliendo. No encaja en absoluto con la literatura sobre psicología, así que pensé que sería bueno ponerlo a prueba”.
Para una segunda parte, sin embargo, necesitaban otro tipo de testimonio no condicionado. Fue la parte más complicada y tediosa del estudio: mirar cintas y cintas de mentiras no detectadas. Al menos al principio. En este caso, buscaron vídeos de gente dando ruedas de prensa para buscar a algún familiar desaparecido. Se trataba de casos en los que el lloroso familiar resultó ser el asesino, basándose en pruebas irrefutables como análisis de ADN o vídeos de cámaras de seguridad en los que se veía como ellos mismos fueron los asesinos.

Los resultados dieron la razón a la teoría de Wiseman: no había ninguna dirección a la que mirara con más frecuencia. El psicólogo cree que se trata de una percepción errónea y perjudicial, ya que la idea está bastante extendida e incluso se usa en cosas como entrevistas de trabajo, donde pueden tener una influencia negativa a la hora de juzgar al candidato.
¿Y cuál podría ser el origen de esta creencia? Según el estudio, puede provenir de… ¡los libros de autoayuda! En los 70 y 80 hubo una corriente dentro de estos manuales llamada “programación neuro-lingüística”. En principio, se comentaba como el mirar hacia arriba al pensar se debía a la diferencia entre la “memoria reconstruida” (hechos que reconstruimos a partir de cosas que nos han contado o hemos leído o escuchado) contra memorias generadas (nuestros propios recuerdos).
Con el tiempo, estos conceptos fueron sustituidos por unos más sencillos: si miras hacia otro lado al pensar, estás mintiendo. La próxima vez, hagan la prueba con nuestros políticos, a ver qué pasa.

http://www.cookingideas.es/

7 claves del lenguaje corporal

El lenguaje corporal y la comunicación no verbal pueden tener un gran impacto en tu vida profesional, así como crear o romper un trato, una relación de negocios e incluso tu éxito financiero. “En los negocios, una de las cosas más importantes es la impresión que das a las personas”, dice Eliot Hoppe, autor y experto en lenguaje corporal. 


El lenguaje corporal incluye los movimientos corporales, las expresiones faciales y gestos, así como el tono de voz. Toma nota de los tips de Hoppe para optimizar tu probabilidad de tener éxito: 

1) Postura: Las personas hacen suposiciones sobre otros en los primeros cuatro segundos, dice Hoppe. “En los negocios debes recordar que cuando entras a una sala, la gente ya tomó una decisión sobre ti antes de que te sientes”. 

Para asegurar  que vas a una reunión de negocios con iguales debes tener una buena postura. “Ponte derecho y ten un caminar enérgico, ya que quieres mostrar tu deseo de estar ahí y tu confianza en ti mismo”, señala Hoppe. 

2) Apretón de manos: El contacto físico es parte esencial del lenguaje corporal, así que si lo haces mal podrías generar rechazo, mientras que hacerlo bien puede ser el primer paso a una transacción de negocios exitosa. 

“En la mayoría de los lugares del mundo, un apretón de manos en los negocios es la norma y a partir de él puedes tener una idea sobre si la persona es dominante y agresiva o pasiva”, afirma Hoppe. 

Una advertencia importante: Observa el “juego de poder”. Observaciones como apretones débiles o firmes pueden ser fáciles. Pero también debes revisar al saludar a alguien si la otra persona  intenta mover el apretón de manera que su mano quede arriba. “Éste es un juego de poder”, dice Hoppe. Aunque la mayoría de estas reacciones son inconscientes, a veces son una señal de lo que la persona desea de ti. 

También debes observar qué hace la mano libre durante el saludo. ¿La otra persona usa la segunda mano para apretar tu mano o para presionar el otro brazo? Conforme más arriba esté la mano libre, mayor es el juego de poder según Hoppe. 

George Bush y Tony Blair eran un caso clásico de toque de juego de poder. “Quien ponía su mano arriba o entraba antes a una habitación siempre era un tema”, dice Hoppe. 

Otro consejo: No detengas una bebida en la mano que usas para saludar gente. “Todo lo que sentirá la otra persona es una mano fría y mojada”, dice Hoppe. “Y no quieres dar esa impresión”.

3)  Tocarse la cara: Nunca toques tu cara. Esto demuestra falta de confianza y deshonestidad, mientras que tocar tus labios puede ser señal de falta de acuerdos. “Cuando ves a alguien tocarse la cara, instantáneamente desconfías de ellos”, dice Hoppe. 

4) Tono de voz: El tono de voz juega un papel muy importante en la comunicación. “Si estás tratando de convencer a alguien de algo presta atención a tu tono de voz. Si estás haciendo una afirmación o dando una orden tu voz debe reducir su tono al final de cada oración. Así que si estás tratando de convencer a alguien, asegúrate de hacerlo”. 

También ten cuidado: Una persona que está tratando de decepcionar a alguien tiende a alzar la voz al final de cada oración. 

5) Vestimenta: El rojo y el amarillo son colores de poder. Ten cuidado al usarlos, ya que pueden mostrar confianza o hacerte lucir arrogante frente a las personas. 

6) Parecer vulnerable: Observa a los artículos de tus colegas como a las plumas y lentes, ¿tienen los bordes masticados? ¿Cómo detienen sus libros o portafolios? Estos comportamientos  indican cómo una persona realiza negociaciones, así como su confianza de negocios. 

“Cuando nos sentimos vulnerables protegemos el área de nuestro cuello. Cuando alguien se siente vulnerable intenta protegerse (cargando libros o papeles frente a su pecho o tocándose el cuello), lo cual es una técnica para notar la auto confianza”, dice Hoope. 

7) Postura de parado: Si quieres dar la mejor impresión cara a cara con alguien, toma un pequeño paso a la izquierda de manera que tu ojo derecho se dirija directamente al ojo derecho del colega.

10 tácticas que debes aplicar al negociar un aumento


Negociar un aumento de sueldo puede llegar a ser una de las pruebas más duras para tu temple y resistencia mental, sobre todo si nunca lo has hecho antes. No por eso deja de ser muy necesario, puesto que según el sitio Salary.com, las pérdidas acumuladas que puedes tener como profesional si nunca buscas una mejor remuneración, podrían ascender a un millón de dólares a lo largo de toda tu vida.
Eres tú, o ellos.
Eres tú, o ellos.

¿Suena como mucho dinero? Seguro que lo es, ¡Y mucho más si piensas que no puedes alcanzarlo!
Para ayudarte en este proceso vital para tu bienestar, aquí tienes 10 tácticas de guerrilla para lograr negociar ese salario que te mereces:

#10. Piensa en la negociación como un campo de batalla.

En definitiva, al negociar un aumento de sueldo estás exigiendo algo que la otra parte simplemente no tiene interés en darte (Si así fuese, ya lo habría hecho, o no estarías leyendo este artículo en primer lugar). Estar sintonizado con este concepto te ayuda a tener la actitud correcta, según una investigación de George Mason y Michelle Marks.
Pensar en tu aumento de sueldo como una batalla aumentará las posibilidades de obtenerlo...

#9. Siempre usa números precisos en ofertas y contraofertas.

Durante un conflicto bélico, ¿Crees que los objetivos se plantean de manera general (“Manda a unos cuantos muchachos a vigilar este río“), o se de ser más específico?
Exactamente igual pasa cuando negocias tu salario. Debes ser específico, proponer números concretos en ofertas y contraofertas; No propongas montos muy altos (esperando que la otra parte haga una oferta a la baja), pues la Universidad de Columbia demostró que esto predispone a tu empleador a discutir. Exige lo que te parece justo, así la negociación avanzará más rápido y tendrás mayores probabilidades de éxito.

Lee también: Esta técnica de Stand Up Comedy es infalible al negociar
Tips adicional: si vas a dar un monto, que no sea redondeado (Por ejemplo, $1000). Da un monto inexacto, como $1240; así la otra parte tendrá la impresión de que hiciste una investigación exhaustiva y estás haciendo una exigencia lógica y no caprichosa.

#8. Recluta a tu empleador en tu causa.

Las guerrillas de muchos países reclutan en parte de manera “obligatoria“, o a la fuerza… pero las que mejor funcionan son las que “enamoran“a otros a unirse a su causa.
¿Cómo enamorar a tu empleador (te tu causa, ojo)? Háblale de tus aspiraciones, tus metas, y cómo beneficiarían a la empresa. Da algunos detalles sobre tu vida en ese momento, y según Adam Grant, especialista en negociación, estarán más propensos a identificarse con tus necesidades y otorgarte tu aumento.

#7. En la medida de lo posible, mantente oculto.

Las guerrillas atacan de la manera más silenciosa y precisa posible; raramente muestran abiertamente su cara al enemigo. En la vida real, el Profesor Michael Taylor del Imperial College en Londres demostró que en una negociación cara a cara, la persona de más poder (tu empleador), tiene las de ganar; cuando las negociaciones se han iniciado a distancia (por ejemplo, correo electrónico), tus posibilidades de ganar la negociación aumentan hasta un 15%.
Comenzar a negociar a través del email te da un 15% más de probabilidades de éxito.
De esta manera puedes hacer una buena introducción a tu caso, sin tener la presión de hacerlo directamente en una entrevista formal (y tu jefe puede leerla con calma; imagínate el caso de que lo interrumpan a cada rato mientras le expones tu caso cara a cara).

#6. Cuando estés en persona, no le quites la vista a tu presa.

Ya sabes que el contacto visual directo puede resultar intimidante para la mayoría de las personas, y que deberías mantener la mirada relajada, evadiendo por momentos de manera natural. Pero ya sabes que ésta no es una negociación común, ¡Es una batalla!, así que prestar atención con un fuerte contacto visual tanto al hablar como para escuchar le dará énfasis a tu intención.
Y cuando sea el momento de la verdad…

#5. No guardes “armas secretas“para el final.

No eres parte de las fuerzas armadas, que pueden apretar un botón y teñir el cielo de rojo con sólo quererlo. Peleas en la jungla con los mínimos recursos, ¡Así que debes aprovecharlos todos en cada ataque!
Lee también: 3 preguntas que nunca debes hacer en una conversación de negocios
Según una investigación de Deepak Malthora en la Universidad de Harvard, a los empleadores les resulta frustrante que quien solicita un aumento no ponga todas las cartas sobre la mesa de una sola vez. Al hacerlo, pueden tener una mejor idea de la situación para el aumento… la negociación se da más rápido, y ya sabes lo que eso significa: mejor para ti.

#4. Deja que tu oponente reaccione.

Puede que tengas una estrategia inicial, pero debes permitirle a tu oponente reaccionar a ella. Quizás estás impidiéndole retroceder o rendirse, y si es así, no le quedará más remedio que luchar como una rata acorralada.
(Quizá te estás riendo porque acabo de llamar a tu jefe rata) ¿Listo? continuamos:
Durante una negociación de salario, haz una pausa luego de exponer toda tu situación e invita a tu empleador a expresarse. Que hable, que diga lo que piensa, lo que siente. Invítalo a reaccionar. Si no lo haces, ¡Incluso podría estar pensando en otorgarte el aumento, y como no lo dejas expresarse, puede empezar a dudar!

#3. Demuestra tus emociones

Eres un guerrero de la jungla, y cuando ha comenzado el ataque puedes hacer todo el ruido que quieras. Adam Galinsky de la Escuela de Negocios de Columbia, descubrió que mantener absoluta calma durante una negociación de aumento de sueldo, reduce tus posibilidades de obtenerla. ¿Te sientes frustrado, enojado, eufórico? demuéstralo (pero no de manera que tengas que disculparte luego)
Y por “disculparte“, sabes a lo que me refiero.
Y por “disculparte“, sabes a lo que me refiero.

#2. Pega primero

¿Crees que un guerrillero esperaría a que lo descubran para lanzar un ataque?
El que ataca primero, ataca dos veces; no importa lo que pase, haz tú la primera oferta, tomando en cuenta la recomendación 9. El hacer tú la primera propuesta te pone al frente de 
la negociación, y te da una ventaja psicológica sobre el otro.

#1. No esperes un “Ganar-Ganar“

Puede ser que pienses que al negociar un aumento de sueldo, debes pensar en la estrategia de “ganar-ganar“. Tú ganas algo y tu empleador también. Esta actitud puede ser que te haga sentir mejor antes, durante y después de la negociación, pero está demostrado que reduce las posibilidades de que logres lo que buscas.

C/ Santiago 369, Gazcue, Santo Domingo, D.N., Rep.Dom. Contacto: 809 -537 -1142/ info@enfoqueestrategico.com