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LOGRANDO UNA COMUNICACIÓN INTERNA EFICIENTE

Todos nos comunicamos de una u otra manera. Cada palabra, mensaje, imagen, acción u omisión deja huella en la mente de los empleados. Es necesario generar mecanismos de gestión que permitan optimizar la comunicación entre la empresa y sus distintos públicos internos.

Un proceso de comunicación eficiente requiere de la creación de un medio que posibilite la correcta retroalimentación o feedback, ya que es imprescindible para desarrollar cualquier tipo de acción que permita conocer los deseos y necesidades del factor humano. Está claro aquí que se debe avanzar más allá del clásico buzón de sugerencia, potenciando efectivos canales de vinculación.


Sólo se podrá obtener un verdadero compromiso de nuestros empleados, en el momento que estos se sientan plenamente identificados con la realidad empresarial. Para ello debemos transparentar los objetivos de la empresa y comunicar integralmente la visión y valores a todos los miembros de la organización

El proceso de comunicación interna de una organización es un conjunto integral, motorizado mediante acciones que se orientan sinérgicamente hacia la totalidad de los públicos internos. Para ello deberemos prever la utilización de distintos soportes, de acuerdo a cada situación en particular.

Las comunicaciones internas bien gestionadas promueven la cooperación, la unión y la coexistencia dentro de una realidad sujeta a condicionantes e identificadores institucional; cobrando relevancia en la gestión de tareas y el reconocimiento de las realidades de cada individuo y de su grupo de trabajo.

La inexistencia de estrategias de comunicación interna, la falta de canales o una pobre utilización de los mismos provocan estancamiento en las gestiones, procesos, acciones y relaciones. Es corriente la gestión de información, más no de comunicación, en las empresas. 

Ahora qué hacer al respecto. Una efectiva gestión de la comunicación interna debe comenzar por la pirámide de la organización. El primero en comprometerse con la realidad debe ser el CEO de la empresa. Algunos consejos que 
1.- Escucha activa: genere formatos de vinculación entre la empresa y sus recursos humanos.
2.- Monitoreo: conozca el clima interno de su organización. Avance en formatos más efectivos que la clásica encuesta de clima organizacional.
3.- Información: dé a conocer los valores de su empresa y las principales novedades.
4.- Transparencia: asocie las acciones con las palabras. Esto le ayudara a fidelizar a su cliente interno.
5.- Flexibilidad: adopte un lenguaje correcto pero agradable. Abandone la rigidez y el excesivo formalismo.
6.- Creatividad: sea innovador en sus métodos de evaluación y en los soportes que utilice .

El mayor capital de las empresas en el siglo veintiuno está dado por su capital humano. Cuide y respete a sus empleados, escúchelos atentamente, ya que en muchos casos pueden aportar importantes herramientas para la gestión organizacional. El éxito en la gestión humana se asienta sobre el reconocimiento activo y valoración del factor humano.

Por: Guillermo José Pedrotti.

El contenido no lo es todo


La brillantez de tu mensaje es sólo parte de lo que tu audiencia percibirá durante una presentación, entrevista o debate; la otra parte, eres tú mismo, la impresión de tu imagen personal con la que presentas el contenido.

Tu presentación siempre será holística; lo que tu público ve y escucha contribuye significativamente a su sensación de estar aprovechando o desperdiciando el tiempo contigo. ¿No lo has pensado?


Démosle un vistazo a los componentes de tu imagen y examinar cómo tu audiencia interpreta algunas de las cosas que ven.

CONTACTO VISUAL

Lo que ven: Estás volteando a ver tus diapositivas o tus anotaciones en vez de verlos a ellos. Estás viendo puntos imaginarios por encima de los asistentes y no directamente a sus ojos. Metódicamente giras los ojos de un lado a otro como si estuvieses viendo un partido de tenis.

Lo que interpretan: No estás preparado o te cuesta conectar con ellos (o ambos).

¿Qué debes hacer? comunica tu confianza y entusiasmo de estar allí manteniendo el contacto visual con un participante al azar durante 3 a 5 segundos antes de “saltar a los ojos“ de otro. Descansa tus ojos con frecuencia pero sin dejar de ver a tu público. Asegúrate de prepararte lo suficiente de tal manera de que no tengas que depender en exceso de tu material audiovisual.

GESTOS MANUALES

Lo que ven: Jugueteas con tu cabello, tus lentes, joyas, vello facial…o tus brazos parecen pegados a tus costados, haciendo que tus gestos se sientan tímidos y débiles. Al hacer énfasis en un punto, tus gestos no se mueven con convicción.

Lo que interpretan: Falta de confianza y autocontrol.

¿Qué debes hacer? Fílmate para tener una idea concreta de lo que haces con las manos. Luego, asegúrate de practicar los gestos manuales con los que te sientes cómodo y que puedes usar para enfatizar los puntos que expones.

POSTURA Y MOVIMIENTO

Lo que ven: Estás encorvado o encogido, desplazando tu peso como un balancín de un pie a otro; incluso uno de tus pies puede estar “enredado“ alrededor de la otra pierna. O bien pareces clavado en un solo punto del escenario o corres de un lado a otro como conejo en carbones calientes.

Lo que interpretan: Nerviosismo; no quieres estar allí.

¿Qué debes hacer? Párate derecho y pon los hombros hacia atrás; usa la filmación anterior, esta vez para estar seguro de lo que haces con los pies, ¿Qué te gusta y qué te desagrada? de esa manera te será más fácil corregirlo con la práctica.

EXPRESIONES FACIALES

Lo que ven: Estás arrugando la cara, torciendo los labios hacia abajo, con la mirada perdida o incluso dejas ver tu disgusto cuando te hacen una pregunta repetitiva o un comentario con el que no estás de acuerdo.

Lo que interpretan: No eres profesional.

¿Qué debes hacer? primero, identifica las posibles emociones que puedes sentir si alguien del público te contraría; piensa en el derecho que tiene cada quien en pensar distinto a ti e iniciar un debate sano. Luego, identifica las emociones positivas y negativas al presentar; si sientes pasión y te estás divirtiendo, demuéstralo; si por el contrario te sientes fuera de lugar o nervioso, aprende a controlarlo identificando primero el por qué de tu nerviosismo.

Nunca olvides ver tu presentación a través de los ojos de tu audiencia.

Lenguajecorporal.or

Qué relación existe entre tu imagen y el éxito profesional?


Tu apariencia es tan importante en los negocios como en cualquier otro aspecto de la vida, aunque en el ámbito profesional tiene un carácter casi subliminal.  ¿Cuáles serán las características que podrían darnos una ventaja en el competitivo mundo de hoy? ¿Qué podemos hacer con nuestro aspecto y nuestra actitud cada vez que afrontamos nuestros retos diarios?

Generalmente asociamos una autoestima saludable con una actitud de liderazgo; En este sentido, mientras mejor te sientes, mejor te ven los demás.

El sentido compón dice que aunque tu autoestima necesite un empujón de cafeína o motivación extra cada mañana, asegúrate de “falsificar“ un poco de ella… el secreto mejor guardado de los grandes líderes es que no se sienten seguros el 100% del tiempo.  El método comprobado de tener éxito en este caso, es actuar como si te estuviese yendo excelente siempre (Recuerda que hablo del ámbito profesional, siempre puedes mostrar tus debilidades con tu entorno más íntimo).

Una buena postura y una sonrisa relajada no sólo te hará ver más agradable a los ojos de colegas y clientes, también te harán ver más controlado en momentos de alta presión.

Por otra parte, la tecnología que en muchos casos nos ayuda a ser más productivos, puede ser un obstáculo para esa actitud ganadora.  Una investigación realizada en la Universidad Humboldt en Berlín, determinó que la frecuencia con la que revisamos nuestro Facebook tiene relación directa con sentirnos peor acerca de nosotros mismos.

Nunca olvides que para todos nosotros, un pequeño sentido de la competencia es algo bueno, mientras nos actualizamos sobre los logros de los demás; pero exponerte de manera sistemática a esos estímulos en forma de actualizaciones en Facebook puede hacerte la idea que las personas a tu alrededor gozan de vidas “ideales“ y deprimirte sin que lo sepas.  Siempre, antes de un evento o presentación importante, trata de “desconectarte“ al menos 24 horas antes.

Otros estudios demuestran también que existe una correlación subconsciente entre nuestra apariencia, nuestro atractivo y la juventud y energía con la que nos relacionan los demás.  Aunque todos envejecemos, no todos lo hacemos igual; ignorar este hecho sería desastroso.

Aquellos que aceptan este cambio y sacan partido de él, terminan teniendo éxito no sólo en su vida profesional.  La diferencia la che una actitud optimista y proactiva, acompañado del correcto cuidado de la propia imagen personal.

En este caso, la vieja escuela te dice que debes ejercitarte con regularidad para mantener tus niveles de estrés controlados y tu actitud positiva en alto.  No importa si vas a un gimnasio en el otro extremo de la ciudad o le dedicas 20 minutos al ejercicio en la sala de tu casa, lo importante es hacerlo regularmente.

La nueva escuela enfoca el trato directo con las personas tanto presencial como virtualmente.  La cordialidad no tiene por qué entrar en conflicto con la autoconfianza y la seguridad, ni en persona ni a través del correo electrónico.  El mutuo respeto del tiempo será cada vez nuestro norte en la mejora continua de nuestras relaciones.

 Recuerda en todo caso, que un cambio radical en tu aspecto será un shock tanto para tí como para los que te rodean.  Usa el sentido común, y si todo falla, recurre a un especialista.

lenguajecorporal.org

Vestuario Masculino. Cómo debe vestir el hombre?

El vestuario es un elemento muy importante a la hora de causar una buena impresión. Cuando nos presentamos en un sitio, en lo primero que se fijan es en nuestra apariencia externa.
Aunque los verdaderos valores de una persona no sean su vestuario, hay que causar una buena primera impresión. Saber estar no consiste solamente en ser educado, sino en un conjunto de factores entre los que ocupa un lugar muy importante nuestra apariencia, como nos vestimos.
Se vaya o no a la moda, no debemos perder una elegancia natural al vestir, acorde a nuestra personalidad.
El vestuario básico de un caballero debe incluir un conjunto de prendas imprescindibles que nos ayuden a cubrir la mayoría de los compromisos que se nos puedan presentar, tanto en el ámbito familiar, como en el social y laboral.
"La moda ejerce cierta influencia en el vestuario, pero no debe marcar su estilo"
Podemos citar como excepción, los trajes de etiqueta que por su escasa utilización (a no ser que sea una persona con un alto grado de vida social) puede optarse por el alquiler en vez de comprarlos.
Aparte de nuestra apariencia física, con la que nacemos, podemos mejorar nuestra figura y nuestro aspecto con un adecuado vestuario. Ahora bien, manteniendo siempre nuestro propio estilo. Moda y elegancia, no es lo mismo, aunque tampoco tienen porque ser conceptos antagónicos. No todas las prendas de moda son elegantes o nos pueden sentar bien.
No cabe duda, que las posibilidades económicas facilitan nuestra labor de encontrar un vestuario adecuado para cada ocasión, al contar con una mayor gama de prendas a elegir, en cuanto a calidad y variedad de diseño. Pero, con poco presupuesto también se pueden hacer buenas combinaciones.
Saber coordinar y combinar con acierto no es una cuestión de dinero, sino de gusto. Con un ropero básico podemos crear múltiples combinaciones que nos pueden servir para diversas ocasiones.
Las prendas de vestir han dejado de ser una mera protección del pudor y de los elementos climáticos (frío, calor, lluvia, nieve ...) para pasar a ser, en cierta medida, una forma de distinción social, una "marca" de nuestra situación socioeconómica. Pero no debemos olvidar el refrán: "Las apariencias engañan".
A toda buena apariencia, deben acompañar unos buenos modales. De nada vale la "calidad" de la ropa, si no va acompañada de calidad humana.
A la hora de vestirnos debemos mantener un estilo propio y una gran naturalidad. Saber armonizar prendas de moda, con nuestra propia personalidad, o combinar piezas del ropero antiguas con otras actuales, es una tarea que debemos asumir. Y no debemos olvidar que la moda pasa, el estilo propio y la elegancia no.
Vestidos para la ocasión. Aunque parece algo obvio, debemos tenerlo en cuenta, para las distintas ocasiones. Al gran cambio que ha sufrido, y sigue sufriendo, la forma de vestir, se ha añadido, una gran "relajación" en las principales reglas o pautas que marcaban una forma de vestir para cada ocasión. Esta "gran libertad" ha dado lugar a indumentarias realmente curiosas e incluso llamativas en determinadas personas.
No debemos olvidar que el ámbito o entorno en el que nos movemos, condiciona en gran medida nuestra forma de vestir (sino es "obligatoriamente recomendado" en ciertos ámbitos, como el laboral). Dependiendo de este entorno, nos veremos obligados a adaptar nuestro propio estilo personal al "vestuario tipo" del entorno.
Protocolo.org

Usa la vestimenta correcta y transmite: AUTORIDAD


En un post pasado, sugerí que la imagen puede llegar a ser más importante que el talento en determinadas circunstancias.  Pues bien, uno de los factores determinantes para nuestra imagen es la ropa que utilizamos.



¿Podemos decir que la ropa que llevamos no sólo debe ser adecuada para cada ocasión, sino que además nos permite reflejar poder y autoridad? Algunos creen que la personalidad lo es todo; pero aún los perfumes más exquisitos vienen en cuidadosamente diseñados empaques.  ¡Algo deberíamos aprender de ello! Razón de sobra tiene Víctor Gordoa en su libro “El poder de la imagen pública” cuando afirma que la primera impresión que obtienen los demás de nuestra persona es – indiscutiblemente – la más duradera, y que cambiar esa primera impresión es difícil, si no imposible.

Prueba de ello son investigaciones realizadas sobre la psicología de la autoridad, en donde la ropa cumple un papel fundamental.  Pero no voy a marearlos con resultados y estadísticas; voy a proponerles que pongan en práctica, ustedes mismos, los efectos de una indumentaria que transmita autoridad. Se trata de un ejercicio que aplico en mis asesorías de imagen.

El ejercicio consiste en ´invitar´ al cliente – quien usualmente no está convencido que debe cambiar su manera de vestir- a pasearse por una clínica, tratando de saludar con una sonrisa a los perfectos extraños con los que se encuentra.

Una experiencia de lo más… mundana, si es que no aburrida.  Pero este “experimento”, aparentemente sin sentido, consigue su objetivo cuando al día siguiente le digo al ´conejillo de indias´ que haga exactamente lo mismo pero con una flamante bata blanca bordada con un nombre ficticio.

la bata de medico es una imagen de autoridad

¡Hagan ustedes la prueba! ¿qué creen que ocurrirá? ¿Habrá alguna diferencia? es difícil cuantificarlo, pero la cantidad de personas que retorna un saludo sonriente es casi el doble. Es evidente que la imagen de la bata blanca (y aún más si se “encasquetan” un estetoscopio) está firmemente relacionada en nuestro subconsciente como un símbolo de confianza.  

 Desde niños aprendemos a obedecer lo que dicen no sólo los médicos, sino toda una serie de figuras de autoridad (empezando por nuestros padres, los policías, los funcionarios públicos, etcétera), a quienes aprendimos a escuchar por reforzamiento positivo.

¿Cómo es eso del reforzamiento positivo? Si estábamos enfermos, le hacíamos caso al médico y nos curábamos. ¡Qué sencillo! ¿Quién hubiese pensado que años después, ya adultos,  la codificación seguiría siendo la misma? ¡Pero no es necesario andar por ahí, paseándonos con una bata de médico sin serlo! (situación que puede tornarse algo peligrosa, digo yo…)

Mucho más sencillo (y seguro) es estar atentos a nuestra manera de vestir.

LENGUAJECORPORAL.ORG

Tu vestimenta demuestra tu profesionalismo. NO LA DESCUIDES

La comunicación no verbal tiene en la vestimenta una pieza clave.

En esta línea, Kristi Hedges, colaboradora de Forbes, ha escrito un artículo sobre la importancia de la ropa en el puesto de trabajo y cómo aprovecharnos de la vestimenta para mejorar nuestra presencia y la opinión de los demás sobre nosotros.
 
No hay una forma correcta de vestir. Si quieres ser más creativo e innovador, quizás debas vestirte como un empresario de Internet y puedas optar por una vestimenta más casual. Si, en cambio, trabajas en una gran multinacional, seguramente debas vestir como sus altos cargos.

Consejos para vestirse y, a la vez, fortalecer nuestra presencia- Mantener el armario actualizado. Los estilos cambian (incluso, en los trajes masculinos) y también nuestro cuerpo. Por lo menos, una vez al año hay que comprar nuevas prendas.- El dicho que “vestirse para el trabajo que quieres y no el que tienes” siempre está presente. 

Eso sí, si te promocionan, también tendrás que “promocionar” a tu vestuario.- La vestimenta casual o informal no debe ser sinónimo de ropa descuidada.- Si eres mujer, nunca vistas ropa demasiado provocativa o sugerente. Aunque creas que estés estupenda.- En general, cuanto más joven se sea, más conservador debe ser el estilo de vestir. Cuando la carrera profesional ya esté más consagrada, ya se podrán añadir toques más propios en la vestimenta.


- Depende a quien tengamos delante, deberemos cambiar nuestra forma de vestir. Si no sabemos cómo son esos clientes a los que vamos a visitar, por ejemplo, buscaremos una apariencia más formal.

lenguajenoverbal.org

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