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¿Eres asertivo y empático?

Francos y directos, sin herir los sentimientos.


Las semejanzas que se observan son que ambas se consideran habilidades sociales potencialmente desarrollables en todas las personas.

La asertividad 

Es una habilidad social que se trabaja desde el interior de la persona. Se define como la habilidad para ser claros, francos y directos, diciendo lo que se quiere decir, sin herir los sentimientos de los demás, ni menospreciar la valía de los otros, sólo defendiendo sus derechos como persona. Dicha habilidad se sitúa en un continuo, donde en el centro se encuentra la asertividad, y en los extremos a un lado y a otro de ella, se encuentran la pasividad y la agresividad. Con un ejemplo será más fácil de ilustrar.

Un niño está jugando con sus juguetes en el parque, muy entretenido y sin fijarse en que hay más niños alrededor, de repente, uno de esos niños que pululaban sobre los juguetes del primero, se sienta a su lado y comienza a jugar con ellos. Sin mediar palabra, el niño que ha prestado los juguetes se levanta y deja al usurpador libre en el territorio que antes ocupaba él, esta conducta refleja pasividad, el extremo situado a la izquierda de la asertividad.

Ese mismo niño y ante la misma situación, coge un juguete y agrede al que ha intentado jugar con ellos. Se trata de agresividad, el extremo situado a la derecha de la asertividad.

Por último, la situación es la misma, y el niño decide compartir sus juguetes y en algún momento interactuar con el intruso, no se siente agredido ni desplazado, se siente bien y comparte. Esta es una conducta que refleja asertividad.

Las personas asertivas saben lo que quieren, están seguras de sí mismas, y en esa misma medida, tienen un nivel alto de autoestima y autoconfianza, establecen una comunicación clara y directa con los demás, son proactivas buscando continuamente sus objetivos propuestos, y aceptan las limitaciones que tanto los elementos como las personas en algún momento pueden interponerles.


EMPATÍA


La empatia como ya se ha definido en artículos anteriores, se trata de una habilidad humana, que hace que se comprenda a los demás, y se experimenten los diferentes puntos de vista ajenos, sin llegar a pensar de la misma manera que esa persona. La empatía motiva a quien la practica y a quien la recibe, ya que ayuda a concienciar sobre la posesión oculta de conciencia social.

En esta habilidad de la empatía no existe un continuo donde ubicarla, aquí es cuestión de tener esa habilidad o no, y de saber emplearla en el contexto adecuado, y con personas receptivas de ella.En esta habilidad de la empatía no existe un continuo donde ubicarla, aquí es cuestión de tener esa habilidad o no, y de saber emplearla en el contexto adecuado, y con personas receptivas de ella.

Una persona empática sabe escuchar con atención, es flexible respecto a su entorno, es capaz de influir y modular sobre las emociones de los demás, intenta comunicar y sentir aquello que sabe que puede ayudar a los otros, y apoya casi incondicionalmente en cualquier ámbito que le implique. se trata en el aspecto social de una persona solidaria, fomenta el trabajo en equipo. donde hace participar y participa orientando, confiando y comunicando abiertamente, lo cual demuestra su capacidad de autocrítica absoluta.


CÓMO RELACIONAR LA ASERTIVIDAD CON LA EMPATÍA

A partir de ambas definiciones se pueden empezar a ver relaciones entre ambas habilidades. En primer lugar, se puede afirmar que la asertividad es un subconjunto de la empatía, ya que ésta de alguna forma es asertividad en su grado más humano y emocional.

Otro dato importante, es que tanto en un sentido como en otro, no existe exclusividad relacional, una persona empática puede ser asertiva, o no serlo, igual que una persona asertiva podría ser empática o no. Aunque la asertividad en su estado puro sea parte de la empatía, no implica que ser empático incluya ser asertivo, aunque se confiera cierto matiz de ello.

La asertividad es una cualidad de la conducta en primer lugar, y luego de la persona, cuando se generaliza y consolida el comportamiento asertivo. Por esto, la implicación con la empatía se observa en el sentido en el que una persona asertiva responde adecuadamente a los estados de ánimo de los demás, y al mismo tiempo expresa lo que siente, positivo o negativo, sin desconsiderar a los demás. Esto sería el comprobante de que la asertividad es un subconjunto de la empatía, sin llegar a implicar exclusividad.

SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS ENTRE ASERTIVIDAD Y EMPATÍA

En primer lugar, las semejanzas que se observan son que ambas se consideran habilidades sociales potencialmente desarrollables en todas las personas, ambas se pueden aprender en cualquier contexto de manera intencionada, o fortuita con la experiencia del día a día.

Ambas habilidades requieren respeto al ponerlas en práctica, respeto por uno mismo, al defender los derechos como persona, y respeto por los demás, porque en ningún caso, ser asertivo o empático tiene porqué herir sentimientos o hacer daño a los otros. Y también requieren la existencia de otras habilidades, como la integridad, la honestidad y la coherencia.

Las diferencias son más perceptibles. Mientras que la asertividad implica el yo de cada uno, y se preocupa por no agredir a los demás con las palabras, al mismo tiempo que permite que los demás opinen sobre sus pensamientos y opiniones expuestas, en la empatía se expresan sin restricciones de ningún tipo, los sentimientos y opiniones de los demás, y se ofrece hablar sobre ellos. En la asertividad se defienden las palabras que se pronuncian, y en la empatía se entienden las palabras que los demás pronuncian.


ASERTIVIDAD + EMPATÍA = COMUNICACIÓN.


Si unimos ambos ingredientes, cada uno con sus implicaciones emocionales, personales y sociales, se puede llegar a conseguir un modelo perfecto de comunicación con los demás. La base de este modelo es muy sencilla, uno de los pilares se asienta en la sinceridad y claridad de la asertividad respecto a sus propias necesidades, y el segundo pilar fundamental, recae en la comprensión y ayuda de la empatía respecto a la escucha activa a los demás.

De esta manera cualquier persona que emplee este modelo para comunicarse con la sociedad, obtendrá los beneficios propios de cada habilidad por separado, sumado a los beneficios de haber establecido una comunicación eficaz, fluida y simbiótica, fruto de la relación entre la empatía y la asertividad.

ASERTIVIDAD Y EMPATÍA. CONCLUSIÓN

A modo de conclusión, cuando existe la capacidad de decir lo que se piensa sin herir los sentimientos de los demás, y también existe la capacidad de entender a los otros dándoles la oportunidad de hablar, y exponer lo que piensan, se establece un diálogo enriquecedor, donde ambas partes aprenden de los otros, y donde la comunicación fluye claramente hacia el objetivo que se haya establecido.


http://www.psicologoonlinedevicente.com/asertividad-y-empatia/

Cinco claves para una comunicación emocional efectiva

Practica la Inteligencia emocional en la comunicación

¿En qué nos puede ayudar la comunicación emocional? Veamos cuáles son las cinco claves para comunicarnos mejor usando la Inteligencia Emocional.

Conecta con tus emociones
Cuando mi jefe me levantó la voz o me trató de forma brusca, yo sentí rabia y me dí cuenta de que mi respiración se aceleraba, me temblaban las manos. Sabía en ese momento que era rabia lo que estaba sintiendo por haber sido injustamente tratada. Y sabía también por qué me sentía así, por la conducta de mi jefe hacia mí.
Además, decidí tomar un tiempo desde el comportamiento de mi jefe hasta mi reacción. Me levanté de mi asiento, me acerqué a la sala de descanso y me tomé un tiempo para relajarme, para pensar qué hacer con lo que sentía y con lo que había sucedido y decidí hablar con él tranquilamente. Lo importante es que supe conectar con mi emoción e identificarla.


Conecta con las emociones del otro

Aprende a interpretar la situación de distintas maneras, buscando alternativas. Cuando yo decidí tomarme un tiempo para estar sola tuve una conversación conmigo misma. Me preguntaba por qué me hablaba así mi jefe. Si yo hubiese decidido pensar que era por mi culpa, porque había hecho algo malo o bien porque mi jefe sentía rabia hacía mí, me tenía manía, seguramente mi reacción hacia él hubiese sido distinta y la comunicación con él hubiese sido distinta: con sumisión, o bien con resentimiento y agresividad.

Sin embargo, intenté entender qué sentía mi jefe y por qué se sentía así. Pensé que tendría problemas en casa, no sé… y recordé que justo dos días antes le habían denegado una promoción que había solicitado y que para él era muy importante y por eso desde ayer yo ya le notaba un poco nervioso. Entendí que sentía mucha rabia y ese día la descargó conmigo.


Háblale al otro de tus sentimientos

En ningún momento le dije a mi jefe que fue un desconsiderado, que fue muy autoritario. Dejé que pasará una hora, más o menos y lo hablé con él, le expliqué cómo me sentí ante su conducta, le pregunté qué le sucedía y él reconoció que no había actuado bien y me pidió disculpas.


No reprimas tus emociones

Hemos de aprender a expresar nuestros sentimientos a la persona adecuada, en el momento adecuado y de la forma adecuada.

No hubiese sido correcto que yo reprimiese mi rabia y, luego, cuando llegara a casa me enfadara de forma descomunal con mi pareja o con mis hijos o, simplemente, llegara a casa y me echara a llorar sin parar sobre el hombro de mi pareja. Tampoco hubiese sido adecuado hablar con mi jefe de cómo yo me sentía en el momento en que tanto mi rabia como la de él estaban a flor de piel, en medio de la discusión.

No adivines los sentimientos del otro

Aquí pondré otro ejemplo distinto porque esto sucede muchísimo en las parejas. Por ejemplo, buscamos un momento para planificar el fin de semana y, pensamos: "seguro que, como esta semana tiene mucho trabajo, me dirá que prefiere quedarse en casa, vaya aburrimiento, ya verás, ¡otro fin de semana en casa!" Y, cuando llega el momento de hablar, en cuanto la otra persona dice "bueno, no sé, la verdad, aún no había pensado en el fin de semana", tú enseguida saltas y dices "sí, ya sé que estás cansado/a y me dirás eso de que no te apetece salir y, otro fin de semana más encerrados en estas cuatro paredes" y, en cuanto él/ella intenta darte una explicación del tipo: "bueno, lo hablamos, déjame que te expliques", le interrumpes con: "no, si ya sé lo que me vas a decir". Otra forma más eficaz de comunicarte con tu pareja hubiese sido: "llega el fin de semana y me apetece hacer algo distinto ya que el fin de semana anterior nos quedamos en casa. ¿qué te parece si hacemos ésto o aquéllo?



Y, para finalizar, les invito a que exploren este nuevo aspecto de la comunicación: la conexión con sus emociones y con las emociones del otro.

Les voy a pedir que lo que hemos aprendido a través de este artículo lo practiquen en su vida diaria. Cuando van a la panadería a comprar el pan y ven que la chica que normalmente les atiende está con cara de pocos amigos, no piensen o digan eso de "hoy está algo antipática", pregúntenle: "cómo estás, todo bien?", o cuéntenle algo agradable para provocarle una sonrisa. O, cuando te has pasado media tarde preparando la cena y tu pareja llega a casa, sin ganas de conversar y te dice que no quiere comer nada. Y no se fija ni siquiera en la mesa que está preparada. Tómate un tiempo antes de reaccionar y decirle: "eres un desagradecido/a, no hay quién te aguante". Relájate, piensa en cómo le vas a responder, cómo reaccionarás, conecta con tus emociones, valora por qué te sientes así y relájate un poco antes de pegarle un grito y decirle lo primero que se te pase por la cabeza. Y podéis aplicar las cinco claves no sólo con vuestra pareja, sino también con los amigos, los compañeros de trabajo, los jefes, los hijos.

Me gustaría contaros una historia: En un circo romano trabajaban un trapecista y sus cuatro hijos. Todos actuaban juntos, excepto el menor. Un día, cuando el hijo menor estaba a punto de hacerlo, se acercó al padre y le confesó su temor. Tenía miedo de caer del trapecio y fracasar. El padre le dijo: "Hijo, en todo lo que emprendas, lanza tu corazón a la barra, que tu cuerpo lo seguirá"

Por eso, ¡lancen su corazón y mejoren sus relaciones con los demás conectando con las emociones!

http://crecimiento-personal.innatia.com

Transforma tu escucha en 5 pasos

Escuchar con concentración y empatía es crucial para el éxito de la comunicación. CommLab India ofrece 5 formas básicas para cultivar la habilidad de escuchar. Y lo hace porque la comunicación es vital en el funcionamiento de cualquier grupo u organización, más allá de su fin.


Sin embargo, por obvio que parezca decirlo, son comunes los problemas de comunicación dentro de las entidades más variopintas que afectan las relaciones entre empleados, entre subordinados y jefes, entre dueños y ejecutivos, y por supuesto entre clientes y empresa.

Así, para desarrollar una buena comunicación se necesita practicar determinadas habilidades de escucha.

1. Demostrar interés en los puntos de vista ajenos: Cada cual es libre de tener su propia opinión, y eso implica que los demás pueden opinar diferente. Al escuchar a alguien, es mejor mantener la mente abierta, sometido el ego propio y los prejuicios a distancia, mientras se dirige la atención al interlocutor. Mostrar un interés genuino en lo que dice la otra persona indica automáticamente que se sabemos escuchar y vale la pena conversar con nosotros. 

2. Concentración: Prestar atención a lo que la persona dice, en lugar de divagar. Una buena manera de lograr esto es interiorizar que cualquiera puede revelar una información importante que no debe pasarse por alto. 

3. No interrumpir innecesariamente: Se aprecia cuando uno es capaz de aportar argumentos o un punto de vista distinto a una conversación, pero siempre se debe dejar que la otra persona complete la idea que expone. No se trata solamente de que interrumpir a alguien es rudo, sino que afecta el hilo de pensamiento del hablante.

4. Poner atención al propio lenguaje corporal: Mucha de la comunicación se produce de forma no verbal. Por tanto, se necesita cuidar el lenguaje corporal mientras se escucha y mientras se habla. Es un indicador de cuán involucrados en la conversación estamos.

5. Acumular paciencia: No siempre resulta sencillo escuchar al interlocutor, y dejar que termine el contenido de lo que dice, porque puede parecer una tontería o ser una provocación. En esos casos, es mejor no juzgar prematuramente y esperar a que el hablante concluya. Y si al final continuamos pensando que su idea es errada, pues no tiene sentido desgastarse en discusiones innecesarias que probablemente no conducen a ninguna parte.

http://mba.americaeconomia.com/

Sabes comunicar de forma asertiva?

Aprender a desarrollar una comunicación asertiva es imprescindible para no quedarnos en la estacada. La asertividad no es otra cosa que el hacernos valer y respetar, decir lo que pensamos y opinamos sin temor a represalias, eso si, haciéndolo siempre con elegancia y desde una posición de respeto máxima.

Ser asertivo se basa en coger lo que es tuyo, la típica escena que refleja muy bien la asertividad es cuando por ejemplo pedimos una cocacola y el camarero nos trae una fanta, nosotros por vergüenza y falta total de asertividad decimos: “no pasa nada” y nos bebemos nuestra fanta para no molestar al camarero. La parte totalmente desproporcionada y contraria a esta escena sería que esa misma persona en vez de pedir educadamente que le traigan la coca cola que ha pedido, empiece a montar un cristo, gritar y enfadarse.

Ser asertivo no es ser maleducado eso tienes que tenerlo muy claro, siempre que vayas a practicar la asertividad si dicha asertividad no incluye elegancia y respeto con los demás no es asertividad.

Comunicación asertiva

La comunicación asertiva se basa en transmitir de forma clara, concisa, rápida y con contundencia lo que queremos. Nada de titubeos, irse por los cerros de Úbeda… La comunicación asertiva se basa en ser claro, contundente y directo haciendo entender al máximo nuestro mensaje de una forma clara con lo cual aumenta las expectativas de que el mensaje sea entendido y aceptado.

Una comunicación no asertiva es como si cuando el camarero nos pide: ¿Que deseas? tú dijeras: pues verás, no lo tengo del todo decidido… por una parte… pues verás, lo que yo quiero exactamente y espero que puedan traérmelo es algo que se bebe mucho, la coca, coca cola, ¿me entiendes lo que quiero?

Este mensaje si se entiende, la persona quiere una coca cola pero para pedirlo se está casi dos minutos largos, además de que al estar el camarero atento para saber que quiere y escuchar tantas cosas incongruentes termina por despistarse con lo cual hasta es probable que no sepa muy bien lo que quiere la persona.

Es más claro, directo y conciso: “quiero una coca cola”, esta afirmación es totalmente asertiva y no da lugar a confusión, en el caso de que la afirmación fuera más compleja se podría añadir una breve explicación afirmativa y contundente para reforzar el argumento de qué es lo que quieres.

El ejemplo del camarero y la cocacola es muy básico pero el mismo principio se extienda a prácticamente todos los ámbitos de la vida. El universitario que tiene que explicar al profesor porque debería permitirle presentar el trabajo más tarde que el resto de los alumnos deberá hacer gala de una comunicación asertiva para que su profesor le entienda y le conceda ese derecho. En este caso una comunicación no asertiva hará que el profesor deseche su oferta.

CNA (Comunicación no asertiva): Hola profesor, verás… no sé si podré presentar el trabajo… Tengo muchas cosas que hacer y no me dará mucho tiempo., ojalá pudiera pero no puedo, puedo intentarlo, podría pero se me hará difícil y por eso le pido que por favor, si no le es molestia y me haría un gran favor que si por favor me permite entregar el trabajo un poco más tarde.

CA (Comunicación asertiva): Hola profesor, me es completamente IMPOSIBLE (recalcar la palabra imposible) entregar el trabajo a tiempo. El motivo es que tengo 2 trabajos de historia, uno de física, uno de ciencias sociales y además tengo que ir mañana y dentro de 3 días al médico a 200 km de aquí para un tratamiento nuevo que me va a dejar algo trastocado. Así que por favor, DEME un respiro para que pueda entregarle un excelente trabajo.  No se lo pediría si no fuera algo completamente EXCEPCIONAL.

En el primer caso de comunicación no asertiva centramos la mayor parte del discurso en pedir perdón, titubear y estar inseguros. En el segundo caso resaltamos, una y otra vez la importancia de porque no podemos entregar el trabajo a tiempo y le hacemos entender al profesor nuestra postura con lo cual es mucho más probable que acepte, en caso de que no lo haga podemos insistir una vez más con nuestra comunicación asertiva.

Pese a que la comunicación asertiva tiene un porcentaje de éxito alto no olvidemos que no hace magia, aumenta nuestro éxito pero no nos lo asegura el 100% del tiempo.

Parece una tontería pero la comunicación asertiva es de una importancia trascendental en nuestras vidas y marca la diferencia en la vida de las personas. Con toda seguridad una persona asertiva y que sabe emplear bien la comunicación asertiva con toda seguridad tendrá una vida mucho más satisfactoria porque entre otras cosas:

Tiene más probabilidades de éxito con el sexo opuesto al ser más decidido y atrevido
Mayores probabilidades de ser mejor remunerado en su trabajo y ascender
Se saldrá más con la suya y será más feliz
Las personas que hacen gala de una comunicación asertiva transmiten sin titubeos correctamente lo que quieren y mientras otras muchas personas pasarían indiferentes las personas asertivas se hacen valer y exigen lo que creen que es correcto para ellos. Vamos a ver otro ejemplo dónde una persona entra a pedir un aumento de sueldo a su jefe.

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