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12 recomendaciones para conectar con las personas.

Aprender a comunicarnos de manera correcta, clara y precisa es una habilidad indispensable para nuestra vida profesional.



Independientemente de la industria a la que nos dediquemos, contar con habilidades de comunicación nos abre puertas, nos permite relacionarnos mejor con la gente a nuestro alrededor y nos da acceso a mejores empleos. También ayuda a que resolvamos problemas, demos a conocer nuestras ideas y proyectemos una buena imagen profesional.

Si piensas que la comunicación es una de las áreas en las que tienes que trabajar para alcanzar el éxito, sigue leyendo y descubre cómo mejorar.



1. Haz contacto visual

Mirar a los ojos a una persona es la manera más segura y eficaz de transmitir confianza. Sin palabras, seremos capaces de decirle a nuestro interlocutor que nos interesa lo que nos dice y que estamos escuchando de manera atenta.

 2. Gesticula

De acuerdo con especialistas el 90 % de la comunicación que transmitimos no es verbal, sino gestual. Nuestros movimientos corporales comunican mucho más de lo que pensamos, incluso de manera inconsciente.

En ocasiones un gesto puede persuadir, convencer y crear confianza mucho más que un discurso elaborado. Obsérvate y practica.

 3. Ve al grano

Dominar la comunicación no significa hablar mucho, hacer presentaciones interminables o mandar largos mensajes por correo. Enfócate en ser claro en tus ideas y elimina el relleno para transmitir mensajes precisos.

 4. Escucha antes de hablar

Un buen comunicador es siempre un buen escucha. Quien sabe escuchar no pierde información, hace preguntas oportunas y comprende a su interlocutor. Aprende a escuchar atentamente al reclutador en la entrevista, a tu equipo de trabajo y a tus colegas.

 5. Atrévete a preguntar

Una gran barrera de la comunicación es el malentendido. La mayoría de la gente evita hacer preguntas por miedo al ridículo, sin embargo, ser capaz de expresar abiertamente tus dudas y admitir cuando no comprendimos una idea nos permite lograr un mejor entendimiento.

 6. Lee

Leer de manera regular mejora nuestra comunicación oral y escrita. Ayuda a tener una mejor ortografía y amplía nuestro vocabulario. Lee diariamente noticias e información relevante en tu industria y además tendrás temas de conversación para establecer contactos y conocer gente nueva.

  7. Confía en ti

Cuando fortaleces la seguridad en ti mismo se nota. Para ser convincentes y generar confianza en otros primero necesitas creer en tu capacidad y habilidades. Trabaja en ello.

 8. Elige el medio correcto

¿Tu medio de comunicación siempre es el correo electrónico? Quizá obtendrías mucho más de algunas personas si te acercaras a platicar de manera personal. Utiliza tu percepción para acercarte a la gente de la manera correcta, en ocasiones una llamada puede ser más personal y efectiva que un correo. Usa tu percepción para identificar cuál es el canal más conveniente para cada individuo.

 9. Sé profesional

Utilizar un lenguaje casual durante la hora de comida, en compañía de tus colegas, no es ningún crimen. Sin embargo, es importante que identifiques los momentos en los que tu lenguaje debe ser claro y formal.

 10. Actúa como un espejo

Vickie Austin, fundadora de la empresa de asesoría profesional CHOICES Worldwide, recomienda utilizar una técnica de comunicación denominada ‘mirroring’:

Consiste en observar el lenguaje corporal de nuestro interlocutor e imitarlo de manera sutil. Por ejemplo, si la otra persona afirma con la cabeza, hacer lo mismo segundos después. Con esta práctica es posible hacer sentir más cómoda y abierta a la otra persona y podemos obtener mayor empatía de su parte.

 11. Grábate

Es una excelente alternativa antes de una entrevista o presentación. Al escuchar tu propio discurso podrás identificar si éste es fluido y claro. También puedes pedir a otros que lo escuchen y que te den su punto de vista.

 12. No interrumpas

Evita completar el discurso de otros con tus propias ideas o desviar el tema de una conversación. Permite que las otras personas comuniquen sus ideas sin interrumpir y después expresa tus dudas o comentarios.

 Aplicar estas recomendaciones en tu rutina laboral permitirá establecer una mejor conexión con la gente a tu alrededor. Ponlas en práctica y observa los resultados.

 http://blog.occeducacion.com/

Comunicación, Confianza, Cooperación:




Una fluida comunicación,  profunda confianza y espíritu de cooperación son las actitudes básicas en toda relación exitosa, tanto en el ámbito personal, como laboral y profesional. Una empresa o equipo con falta o deficiencia en alguna de éstas está destinada a la ineficiencia y un profundo malestar general. Por lo tanto es fundamental desarrollar estas actitudes, si queremos mejorar los resultados obtenidos.


Comunicación:

La calidad de las comunicaciones que mantenemos determinan la calidad de nuestras relaciones. Si hiciéramos una lista de las personas con las cuales mantenemos malas relaciones veremos que son las mismas con las que no mantenemos una buena comunicación. Su pudiéramos mejorar la comunicación con estas personas, sin duda la relación sería mucho más efectiva.

La comunicación (acción en común) es el proceso básico a través del cual coordinamos acciones con otros, y por lo tanto es un proceso fundamental  en toda organización.
Si nos centramos en la comunicación como transmisión de información, dejamos de ver el lado humano de la misma, y por lo tanto toda la riqueza y profundidad que podemos lograr. Al incorporar la dimensión humana, nos damos cuenta de la importancia de las emociones en una buena comunicación. Es imposible que alguien se comunique efectivamente si, por ejemplo, está enojado o resentido.

Entendemos la comunicación como una "danza" entre el hablar y el escuchar. Y en esta "danza" interviene cada persona en toda su dimensión: emociones, expectativas, intereses, conocimientos, paradigmas, pensamientos, etc.  

Confianza:

La confianza es la actitud básica que nos permite actuar. En forma individual la llamamos auto confianza; y en el hacer con otros, confianza. Seguramente usted no depositaría su dinero en un Banco en el cual no confía. No iría a consultar a un médico, si no confía en él. No delegaría una tarea a alguien si  desconfiara de su capacidad, ni trabajaría en una empresa si no confiara en que recibirá su pago según lo acordado.

La confianza no se mide en blanco y negro, sino en grados. A mayor confianza, es mayor la posibilidad de acción. A menor confianza, las posibilidades de acción se reducen. Cuanto menor es la confianza, mayores son los controles que necesitamos implementar para verificar la acción. Los controles pueden, en cierta medida, compensar la falta de confianza, pero no la reemplazan.

La confianza no significa credulidad ni es una cuestión de fe, si no todo lo contrario. La confianza surge a partir de la valoración sobre la habilidad, sinceridad, cumplimiento y compromiso de la persona. La confianza se otorga o se niega, se construye... o se destruye.

Cooperación:


Imagine un equipo de fútbol donde los jugadores, en vez de jugar junto al equipo, jueguen para su propio lucimiento. Imagine una empresa donde las personas, en vez de colaborar con los otros, actúen en forma individualizada según sus propios intereses.  Imagine un grupo de políticos donde, en vez de buscar soluciones para mejorar la calidad de vida de sus conciudadanos, busquen incrementar su poder y riqueza personal. Seguramente puede imaginarlo, ya que todos estos casos son moneda corriente en nuestra sociedad.

Cooperar significa actuar junto con otro/s para el logro de un objetivo común, en beneficio mutuo. Cooperar no significa dejar de lado los objetivos individuales. Es importante darnos cuenta que la cooperación es "un buen negocio": encontrar espacios donde los objetivos individuales impulsan los objetivos grupales y viceversa. La cooperación es un ganar-ganar entre los intereses de la persona y los distintos sistemas en los que se desenvuelve (equipo, empresa, familia, vecindario, etc.).

Actitudes:

Vivimos en una época de donde la comunicación personal es cada vez más pobre (a pesar de los grandes avances tecnológicos), donde la desconfianza es generalizada (en los políticos, las instituciones, las empresas, la publicidad...), y donde el individualismo y la competencia parecen haber triunfado sobre la cooperación y la colaboración. A su vez, invertimos dinero y tiempo (personal y empresarial) en el desarrollo de la tecnología y la adquisición de conocimientos, restándole importancia a lo más valioso del ser humano: sus actitudes.
Son las actitudes de las personas las que la convierten en grandes líderes. Son las actitudes de las personas las que generan una gran empresa. Son las actitudes de las personas las que construyen un gran país. 



http://www.pablobuol.com/

Aprende a persuadir con la VOZ


El Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan , en Estados Unidos, realizó un estudio para descubrir qué es lo que hace persuasiva a nuestra voz, realizando un sondeo entre especialistas de telemarketing quienes debían convencer a quienes llamaban de realizar una encuesta vía telefónica.  El sondeo se realizó en más de 1.400 llamadas telefónicas, tomando en cuenta la velocidad al hablar, la fluidez y calidad de la modulación,  las variaciones en el tono de la voz y qué tan amigable o neutra era la entonación de las frases.


José Benki, investigador a cargo del estudio, nos da tres recomendaciones muy importantes basándose en los resultados:

1) La entonación debe ser amigable: Ya te he mencionado en otro artículo que es importante sonreír mientras hablas por teléfono para sonar mucho más cercano y entrar en confianza más rápidamente con la persona con quien hablas… pero todo tiene un límite.  Así como un locutor de radio puede sonar falso y acartonado si modula con excesivo cuidado las palabras, de la misma forma puedes dar esa sensación si te muestras excesivamente servicial.  (Recuerdo una experiencia propia, en la que el ejecutivo que me llamó, me decía “Sr. Rosas” cada dos o tres frases… ¡Era realmente enervante!) .

2) La velocidad debe ser moderada:  Habla demasiado rápido y tu interlocutor tendrá la sensación que es parte de una línea industrial de ensablaje de máquinas; es una llamada más en la gran cantidad de conexiones que debes hacer diariamente.   Hablar demasiado lento es aún peor, pues según el propio Benki, te percibirán como “Poco inteligente o incluso pedante”.  Ni hablar de una combinación de las dos características.

3) La fluidez al hablar fue la sorpresa: Más fluidez no necesariamente se relaciona con una voz más persuasiva… todo lo contrario.  Cuando los ejecutivos hacían pausas naturales en la conversación (de cuatro a cinco pausas por minuto), sonaban mucho más naturales y convincentes (y de hecho, aumentaba su margen de éxito).  La fluidez perfecta es inexistente cuando estamos hablando, por ejemplo, entre amigos;  éste es el efecto que queremos dar, y no como quien tiene que seguir un guión perfecto y preestablecido.
¿Alguna vez te han logrado convencer con una llamada de telemercadeo? ¿Cómo crees que lo lograron?

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