Miedo Escénico? Enfréntalo!



Qué pasa por nuestra mente cuando sabemos que tenemos que pararnos frente a un público para decirle algo? Posiblemente nos viene a la mente el incidente que nos pasó cuando éramos estudiantes y se nos olvidó el tema.


En todo el mundo, hoy en día hay muchas personas que prefieren hacer cualquier otra cosa antes que pararse frente a un auditorio. ¿Es esa tu actitud?

Entonces, ¿qué es el miedo escénico? Es un proceso de ansiedad que sienten las personas cuando deben ponerse en pie para hablar ante un auditorio. Es una respuesta defensiva del organismo caracterizada por distintas formas en los niveles cognitivo, fisiológico y conductual. Algunos síntomas son los siguientes:




Respiración acelerada. Sudoración copiosa. Urgencia urinaria. Malestar estomacal. Dolor de cabeza. Sequedad en la boca. Rubor facial. Escalofríos. Manos heladas. Posponer la acción. Escape de la situación. Acciones automáticas. Rapidez al hablar. Tartamudeo. Bajo volumen de voz. Uso de estimulantes. Silencios frecuentes.


Sin embargo, la mejor noticia que puedo compartir contigo en este artículo es que el miedo escénico no solo se puede controlar, sino que se puede derrotar para siempre.



La pregunta obligada es: ¿qué debo hacer?

Debemos comprender que el miedo escénico se derrota antes de pararnos frente al público. Tenemos que aprender a prepararnos adecuadamente para cualquier oportunidad que tengamos de hablar en público.

Algunas sugerencias que podemos poner en práctica para derrotar el miedo escénico son las siguientes:

1) Investiguemos sobre el tema que vamos a exponer de manera cuidadosa y luego delimitémoslo. No estamos obligados a querer abarcar todo el contenido. Cuando tenemos mucho material es más fácil perdernos. Por lo tanto, busquemos dentro del tema en general algunos de los puntos que más nos gusten y hablemos sobre ellos. Nos sentiremos a gusto porque dominaremos el contenido.

2) Evitemos aprendernos de memoria el tema. Si nos hemos preparado adecuadamente tendremos las ideas y los conceptos claros en la mente, por lo tanto, expliquémoslos con nuestras propias palabras.

3) Es importante tener un buen apoyo de medios audiovisuales. Ellos nos ayudarán a recordar los puntos importantes de nuestro tema. Preocupémonos en elaborar buenas presentaciones, ya que nos ayudarán a mantener el control sobre el tema.

4) Con el tema delimitado, los conceptos claros en la mente y con un buen apoyo audiovisual, ahora solo nos falta practicar, practicar y practicar. Hagámoslo frente a un espejo, con la familia, con un grupo pequeño de amigos, etcétera. Graba tu charla, a ser posible en cámara de vídeo y luego veámosla varias veces. Seamos objetivos con nosotros mismos, primero elaboremos una lista de las cosas positivas que veamos y luego una lista de las que tengamos que mejorar.

5) Conozcamos al público. Investiguemos quiénes estarán, cuántos serán, su grado de estudios, su identidad profesional, etcétera. Saber quiénes estarán será positivo. Evitemos pensar que habrá gente importante. Todos los que vienen a escucharnos lo hacen porque quieren aprender de nosotros. Elaboremos una lista de preguntas que creemos que ellos nos harían y tengamos las respuestas a mano.

6) Mantengamos el control sobre las preocupaciones. Preocupación está escrita con el prefijo pre y la palabra ocupación, lo que significa que lo que hacemos es ocuparnos de algo antes de que realmente ocurra. Se dice que el 80% de nuestras preocupaciones jamás ocurren. Nuestro desafío, entonces, es llenar nuestra mente de lo positiva que será esa experiencia, lo nuevo que vamos a aprender y lo valioso que será ayudar a nuestro público.


 

Enfrentarse al miedo escénico es posible y derrotarlo para siempre puede ser una realidad. Como sabemos muy bien, para aprender a nadar es necesario meterse en el agua varias veces hasta que dominemos las técnicas. Igualmente, para aprender a hablar en público exitosamente es necesario pararse frente a un auditorio todas las veces que sea necesario hasta que el miedo escénico sea soportable, dominable y manejable.



José René Alvarado 

Cómo estás contando tu mensaje?

Storytelling en la era del Social Media Marketing

En la era de la infoxicación, donde tenemos acceso a más información de la que podamos consumir y en un mundo hiper globalizado con infinidad de marcas tratando de llamar la atención de consumidores cada vez más inmunes a los mensajes publicitarios, tenemos la necesidad, como marcas, de hacernos interesantes y entretenidos para diferenciarnos.

Se trata de Marketing de Contenidos sí, pero un marketing de contenidos que aporte valor y diferenciación a nuestra marca y que sea capaz de influir en el nivel de engagement de nuestros seguidores. Las historias se pueden trasmitir a través de tweets, posts, imágenes, vídeos,…  como vemos en la imagen de la derecha, una simple fotografía puede llevar implícita toda una historia.


¿Quiénes son los Storytellers?

Al igual que los cuentos tradicionales se trasmitían de padres a hijos, las historias sencillas se trasmiten de boca a oreja y en la era de redes sociales a través de amigos y seguidores (El engagement que consiguen las historias de Branding) y aquellos que consideramos Influenciadores de nuestra marca (El papel de los Influencers en social media).


soyunamarca.com

Será mejor que lo cuentes: STORYTELLING

El storytelling es una de las formas más antiguas de comunicación. De hecho esta técnica narrativa, previa a la escritura, es tan antigua como el propio ser humano. Se utilizaba para entretener pero, sobre todo, para transmitir el conocimiento entre una generación y otra. Consiste en convertir una idea o mensaje en una pequeña historia.



Su eficacia radica en la extraordinaria capacidad del ser humano de recordar historias o cuentos. De alguna manera se establece una conexión emocional entre el narrador y su audiencia que hace que el mensaje perdure mucho más en el tiempo.

Cualquier persona que tenga hijos o se relacione habitualmente con niños pequeños utiliza esta técnica de forma natural al contar cuentos o pequeñas historias que ilustran algún concepto que se quiere explicar. Todas esos pequeños relatos suelen incorporar una moraleja que, en realidad, es la esencia del mensaje que se pretende transmitir al niño.

Pues bien, si trasladamos este concepto al mundo de la comunicación en público veremos que “la moraleja” se convierte en el mensaje clave que deseamos comunicar a nuestra audiencia. Es decir, seguimos asumiendo que comunicar emocionalmente es mucho más eficiente que la pura transmisión de información. Por tanto, podemos afirmar que el storytelling es un método probado para comunicar de forma efectiva y para generar empatía con la audiencia.

La clave de este tipo de historias es que contienen analogías, metáforas, etc. que hacen que ideas complicadas se conviertan en sencillas y memorables. Si usted busca con detenimiento en su memoria, seguro que encontrará una historia que, debidamente adaptada al propósito de su discurso, le ayudará a “vender” mejor su mensaje.

Si le resulta difícil desarrollar su propia historia, puede recurrir al uso de pequeñas anécdotas o experiencias personales que ilustren el sentido de su mensaje.

Quizás uno de los ejemplos más conocidos de todos los tiempos es el famoso discurso que Martin Luther King dio en 1963 en el Lincoln Memorial de Washington y que ha dejado en nuestra memoria su frase “I have a dream”. Su intención era explicar al mundo su visión y lo hizo a través de una pequeña historia que se ha convertido con el paso del tiempo en un gran mito.


Otro ejemplo más moderno de storytelling es el discurso de Steve Jobs en la universidad de Stanford. Durante su alocución a los alumnos recién graduados Jobs presenta hasta tres historias personales que contienen las claves de unos mensajes que han perdurado hasta hoy y que, sin duda, seguirán siendo recordados durante muchos años.



josemariapalomares.com

Cómo adivinar los pensamientos? Mira a la barbilla




Continuando con la Guía de Estudio del Facial Action Coding System (FACS), hablemos ahora de AU17, que es simplemente el músculo que se encuentra justo en la barbilla.  Para ubicarlo, coloca tu dedo índice dos centímetros debajo de la boca, relaja los labios y trata de “empujar” tu mentón hacia arriba.  Tu boca debería aplanarse un poco.

¿De qué nos sirve identificar la AU17? primero, un dato curioso: el mentón obtiene su nombre del músculo como tal… mentalis.  Se llama así porque en la antigüedad creían que su contracción estaba asociada a los procesos del pensamiento o introspección.   Si una persona contraía su barbilla de esta manera, o colocaba su mano cerca de ella, se creía que estaba en un estado analítico.

No es de extrañar que aún hoy hacemos esta relación, pues seguimos viendo ejemplos de este gesto en todas partes.  la AU17 es especialmente útil para los profesionales de las ventas, pues aún cuando la mano no se acerque a la cara, una cuidadosa observación del rostro te permitirá precisar si la persona está tomando una decisión.  Puede ser algo tan leve como unos cuantos milímetros (de seguro no lo verás en la barbilla como tal, sólo verás el labio inferior aplastarse levemente), pero estará ahí.



Lenguajecorporal.org


¿De tú o de usted?



 





  • Es un lío. Entre el tú y el usted hay un mundo. "Oiga: ¿y si nos tuteáramos?". Y a partir de ese momento la relación con la misma persona, varía consustancialmente.

    Desde luego si, hoy en día, a uno le empiezan tratando de usted, ya se puede ir apuntando a El Ocaso. Antiguos tratados de urbanidad al margen, ¿a partir de qué años, presencia, condición o estado, se debe pasar del tú al usted? O al revés. Acertar será casi una obra maestra. Y ya se sabe lo raras que son las obras maestras. Los jóvenes imitan a los jóvenes. Y los viejos también. Con lo cual el tuteo no es cuestión de edad, es transversal; al gusto. En su día la progresía trataba a púberes y ancianos de tú, era su candorosa manera de eliminar las diferencias sociales. Claro que, como hoy algunos pijos, pronunciaban el usted poniendo los labios como un culo de gallina. Una metáfora antiestética. Por supuesto que el tuteo es más moderno, desacomplejado, y a menudo inadecuado.
    Ante la duda y por si acaso, los andaluces, en un acierto verbal, lo han solucionado: "¿Cómo estáis ustedes?". Por ejemplo: Si el que escribe, sea articulista, periodista, novelista, corresponsal o poeta, ¿cómo deberá dirigirse a su posible lector? "¿Tú, querido lector?". "¿Usted, querido lector?". El tratamiento de usted es más cortés, más respetuoso, más preventivo; pero no todos los escritores se quieren distanciar de sus lectores.
    A Hemingway le horrorizaba, por eso siempre buscó las palabras más fáciles y entendibles; creía, nunca se sabrá si con razón, que el diccionario debía permanecer en el trastero. Faulkner se lo echó en cara. En cambio hay autores exquisitos que se aplican en utilizar el sinónimo más alambicado, quizá piensen que, como más ininteligibles sean, más los valorarán.Nunca se sabe.
    Hay profesiones que se prestan más al tuteo: actores, toreros, directores de orquesta, pintores... hasta que llegan al tratamiento de maestro, y la cosa cambia. Como que nos movemos entre prejuicios, no es lo mismo el reconfortante tuteo de un médico en su consulta, a que nos tutee la dependienta de un establecimiento. "¡Qué se habrá pensado esta, a mi edad...!". Y es que estamos hechos de un material demasiado arbitrario. Y sensible. En fin... Uno ya no sabe a quién tutear y a quién no ¿No le parece, amable lector? Total: esto es un lío.
    protocolo.org

    El arte de saludar. El saludo en distintas ocasiones.



    • El arte de saludar. El saludo en distintas ocasiones.
    El saludo es tan importante como respirar. Es un pilar básico en la educación de las personas. El saludo revela muchos detalles sobre el carácter y la buena formación de una persona. Como decían nuestros mayores: "más vale saludar de más que de menos".
    Simplemente al encontrarse una persona conocida, debe realizar un saludo. No hace falta charlar o pararse, si no lo considera oportuno, pero el saludo es imprescindible; ya sea un vecino, un compañero de trabajo, una persona que le han presentado recientemente, etc. El saludo es un elemento básico de la buena educación.
    ¿Qué es lo que mejor acompaña a un saludo? Una sonrisa, un gesto agradable. Aunque el saludo sea por pura cortesía o compromiso, debe ir acompañado de un gesto cordial. Las personas amables siempre tienen mejores oportunidades de caer bien a los demás, que las personas que no lo son.
    Hay algunas reglas, que como en otras parcelas de la etiqueta aconsejan, pero no imponen, sobre el saludo. Veamos las más importantes:
    1. El caballero saluda a la dama. Depende del país puede haber alguna ligera variación.
    2. El más joven saluda a la persona de más edad.
    3. El que va solo saluda a las personas que van en grupo.
    4. Los solteros saludan a los casados. Apenas utilizado en la actualidad. Amén de que puede ser de difícil aplicación al desconocer el estado civil de la persona a saludar.
    "No se saluda con la cabeza cubierta o los guantes puestos"
    5. Cuando se combinan varias circunstancias, como edad, sexo, etc. suele prevalecer la edad. Es decir, entre una señora y un señor de avanzada edad, predomina el señor de avanzada edad, y es la señora la que se acerca a saludar al anciano.
    El saludo puede hacerse en la distancia, con un pequeño gesto de cortesía (levantar ligeramente la mano, tocarse el ala del sombrero, etc.), pero sin intercambiar palabras a voces o cualquier otro tipo de manifestación verbal. O bien se puede saludar en la cercanía, sin invadir el espacio privado de las personas, es decir, pegándose literalmente a la otra persona. Se puede saludar sin "invadir" este espacio.
    Los señores, cuando van cubiertos, debe descubrirse no solo para saludar, sino durante el tiempo que esté charlando con esa persona. Si lleva guantes puestos, también deberá quitárselos, o al menos quitarse el de la mano derecha para saludar. Las señoras pueden permanecer cubiertas, aunque en el caso de personas muy mayores, tampoco está de más descubrirse (si el sombrero o complemento, lo permite de forma sencilla). En el caso de llevar guantes, si es correcto, quitarse el de la mano derecha para saludar.
    No se debe saludar con las manos en los bolsillos, con un cigarro o puro en la boca, comiendo, mascando chicle o actitudes similares. Si lleva en la mano derecha un paquete, bolso, paraguas, etc. deberá intercambiarlo de mano para saludar.
    Como se ha dicho al principio del artículo, el saludo es una muestra de cortesía y educación. Y por ello solo puede evitarse en el caso de poner en un compromiso a otras personas. Por ejemplo el haber tenido algún "affaire" con una señora en el pasado y encontrarse a esta señora acompañada de otro caballero. En ese caso puede ser más prudente evitar el saludo para evitar poner en un compromiso a la señora. Las circunstancias mandan y el saludo hay que hacerlo siempre como gesto de cortesía, pero sin comprometer a nadie.
    protocolo.org

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