Como hacer una buena exposición

 Una exposición oral consiste en hablar en público sobre un tema determinado. A la exposición oral también se le llama conferencia o ponencia. No olvides que para hacer una buena exposición oral una de las claves es practicar. Es una importante forma de comunicar y de transmitir información. Los siguientes consejos te ayudarán a preparar una buena intervención en público.


Prepara tu exposición. No se puede hablar sobre un tema si no se sabe nada. Lo primero que debes tener en cuenta es de qué vas a hablar, y si tienes o no conocimientos. En tu caso esto no es un problema, ya que has preparado el tema y seguro que tienes muchas cosas que contar.

Elabora un guión. Puede servirte el guión de tu trabajo, con algunas anotaciones sobre detalles que no debes olvidar. Por ejemplo, puedes suprimir datos difíciles de entender y ampliar otras explicaciones que enganchen al público.

No te alargues demasiado. Habla como sueles hacerlo normalmente. No utilices expresiones raras o complicadas, porque no te entenderán. Busca la manera más sencilla de decir las cosas.

Mueve las manos para apoyar tu exposición oral: señala, apunta, compara. Los gestos refuerzan lo que cuentas. Es muy importante que mires al público, y no siempre al mismo sitio. Debes hablar para todas las personas de la sala. Mirarles a los ojos dará sensación de seguridad.

Ensaya en voz alta. Habla frente a un espejo o pide a algún amigo o familiar que haga de público. Si no sabe nada del tema y al final haz aprendido cosas, es una muy buena señal. También puedes grabar tus ensayos en una grabadora o en el ordenador.

Disfruta de tu exposición oral. Has invertido mucho tiempo y esfuerzo en investigar y preparar la presentación. Ha llegado el momento de que los demás vean el resultado; todas las cosas que has aprendido, y lo bien que sabes contarlo. Al final de tu conferencia, responde a las preguntas de tus compañeros, y diles dónde pueden encontrar más información sobre el tema.

http://educacion.uncomo.com/

¿Quieres tener Éxito?

El éxito…

Aquella palabra que invoca en nuestras mentes una gran sensación de lejanía y ajenidad, por el mismo contexto en que se la ve implicada.

El éxito, no es más que la consecución de los objetivos y metas propuestas por una persona en determinado instante, sean éstos ambiciosos o no, incluso se puede hablar de éxito en los pequeños detalles de la vida.

Pero… ¿Cómo hacer para lograr siempre lo que uno se propone? ¿Existen secretos para el éxito?…

A continuación te propongo 5 pasos o reglas sencillas para lograr el éxito en cualquier actividad:

1. Define Tus Propósitos

Decide exactamente cuales son tus ideales para con tu vida, traza una estrategia que te permita acercarte cada vez más a lo que quieres lograr.

2. Delimita Tus Objetivos

Intenta definir con claridad qué es lo que quieres conseguir, ya sea cosas materiales, o logros personales. No digas cosas como “quiero ser muy exitoso” di más bien “quiero tener libertad financiera, no tener que trabajar por el dinero, pasar mucho tiempo con mi familia”

3. Establece Cantidades Y Fechas

No es lo mismo decir: “quiero ganar mucho dinero” a decir: quiero ganar $2000 dolares mensuales. Determina con exactitud el alcance de tus objetivos en cuantía y tiempo de consecución. Si defines una fecha, te programarás inconscientemente para lograrlo en el tiempo establecido, o antes 

4. Divide Y Vencerás

Divide tus objetivos y metas en partes más pequeñas, de manera que sea más simple ir por cada uno de esos propósitos, que encarar el reto de uno muy grande, así pues, aplicando la regla “divide y vencerás” conseguiras simplificar el proceso a través del tiempo. Ni siquiera te darás cuenta, cuando ya estarás disfrutando de tus logros!

5. Visualiza El Éxito

Un paso importante para el éxito, es la visualización. Obsérvate a ti mismo en el estado final de tanto esfuerzo. Haz de cuenta que todo aquello por lo que luchas, ya lo has conseguido e intenta personificarte en aquel tú exitoso”. No importa que sueñes despierto, hazlo! visualiza tu éxito ahora mismo!

http://www.sebascelis.com/10-pasos-para-lograr-el-exito/

Hablar en público

Hablar en público o hablar delante de una cámara suelen ser retos a los que un periodista o un informador tendrá que enfrentarse tarde o temprano a lo largo de su carrera profesional. Para muchos no deja de ser un simple ejercicio audiovisual, mientras que para algunos el pánico escénico se convierte en un grave handicap que tendrán que aprender a superar si realmente quieren dedicarse a informar.


Lo primero que debemos hacer es perderle el miedo a la cámara. Debemos verla como nuestra aliada y nunca como nuestra enemiga. A través de ella lograremos que nuestra información llegue al mayor número de personas posible, de modo que lo que tenemos que hacer es practicar frente a ella. Son muchos los consejos y las pautas que podemos seguir para hacer frente al pánico escénico o para evitar quedarnos en blanco una vez el piloto rojo se haya encendido.

1- Intentaremos que las presentaciones o las entradillas sean cortas, entre 10 o 15 segundos, de este modo la sensación de seguridad será mayor. En una pieza, las entradillas darán paso a imágenes con nuestra voz en off.

2- Imaginaremos que al otro lado del objetivo de la cámara se encuentra una persona de total confianza e imaginaremos que es a ella a quién le estamos contando la información. 

3- La sencillez es otra de las claves para que nuestra presentación salga a la primera. Expresaremos una o dos ideas, no más. Para ello serán suficientes un par de enunciados. La precisión es fundamental, ya que si nosotros no dominamos lo que queremos comunicar difícilmente sabremos contárselo a la cámara.

4- Hay que prestar atención a la forma en la que hablamos. La dicción tiene que ser clara en todo momento. Otros elementos a tener en cuenta a la hora de hablar frente a una cámara son: el volumen de la voz, la velocidad del discurso y el ritmo.

5- Debemos controlar nuestros pensamientos negativos, de lo contrario los transmitiremos inconscientemente a través de los gestos, movimientos, miradas e incluso palabras. El lenguaje corporal representa el 93% del mensaje. ¡Ojo!

6- Procura sonreír. La empatía resulta clave para conectar con la audiencia.

7- Conviene prepararse para cualquier obstáculo. No debemos desanimarnos cuando una presentación no salga bien. Iremos mejorando con el tiempo.

8- Estar nervioso es algo normal. Si sentimos temor, pero seguimos adelante será un buen resultado. Si no experimentamos temor alguno y ni siquiera nos ponemos nerviosos, entonces el "ejercicio audiovisual" habrá resultado demasiado fácil.

9- Independientemente de los consejos anteriores, conviene aprender a improvisar, ya que sólo de esta manera lograremos tener una gran confianza en nosotros mismos. Elige un tema y grábate hablando sobre él al menos durante 10 minutos. Es una buena manera de empezar a practicar.

10- Debemos aprender a hablar mucho sobre las cosas que nos rodean. Aumentar la capacidad de oratoria no sólo aumenta nuestras habilidades sociales, sino que nos dará las herramientas necesarias para que no nos volvamos a quedar en blanco frente a una cámara.

http://www.formulatvempleo.com/articulos/consejos-hablar-camara/

Liderazgo en tiempos difíciles

Lograr que tu empresa no sólo se mantenga, sino que crezca durante una crisis económica es sumamente difícil para cualquier empresario. Por eso, debes convertirte en un auténtico líder que guíe a tu equipo hacia el verdadero éxito. 

¿Qué es lo que se necesita para liderar un negocio durante estos tiempos? Sigue estas recomendaciones esenciales para los emprendedores en 2014:

1. Escucha: Conéctate con lo que tus colaboradores y clientes dicen sobre ti y tu marca. Esto te ayudará a darte cuenta de la percepción que se tiene sobre tu marca y para encontrar excelentes ideas para salir adelante. 

2. Reconoce: A los empleados les encantan los líderes que reconocen su trabajo y sus ideas y los premian por ellas.

3. Sé tú mismo: Cuenta tu historia, tus anécdotas, obstáculos y logros de una manera honesta y compártela con tu equipo. Este tipo de dinámica no es muy común en las organizaciones pero ayuda a que tus colaboradores te conozcan, y por ende quieran ayudarte a alcanzar el éxito. Además, es muy importante que aceptes tus errores.

4. Comunícate: La gran mayoría de los problemas internos de una empresa se pueden arreglar con la comunicación. De otra forma, los empleados se encuentran en la oscuridad y tarde o temprano dejarán de preocuparse por tu empresa.

5. Planea: Evita el problema de “vivir al día” y crear estrategias en el momento. Planea tus objetivos, elige un curso a seguir y consérvalo. Esto ayudará a crear metas en tu empresa y a compartirlas con tu equipo.

6. Combate la ansiedad: Deja de preocuparte y convierte tus emociones negativas en maestros que te ayudarán a moldearte el carácter de líder. Un buen líder sabe cómo transformar los tiempos difíciles en oportunidades. 

7. Oriéntate a servir: Muchas veces, los líderes pueden ser un poco egoístas, olvidando que se encuentran en una posición de liderazgo, donde deben ser un ejemplo a seguir y un guía para su equipo. Preocúpate por ellos y ten actitud de servicio con todos los miembros de tu organización.  

8. Sé un contador: Para alcanzar metas, y motivar a tu gente a conseguirlas, debes definir qué es exactamente lo que quieres. 

9. Sé empático: Debes saber cuál es el perfil del personal que trabaja contigo; su edad, sexo, profesión, nivel socioeconómico, etcétera. Esto te ayudará a encontrar la mejor manera de comunicarte con ellos y motivarlos a ser más productivos. 

10. Comparte tus objetivos: Si tus empleados no conocen las metas de tu empresa, será difícil para ellos resolver problemas. Esto te deja en una posición en la que tendrás tú mismo que administrar todo, en lugar de delegar y orientar. 

11. Relájate: Ya pasaron los días en los que gritar a los empleados funcionaba. Si tu equipo está preocupado de si estás o no de buen humor, poco se hará.

12. Piensa como inmigrante: Es importante que de vez en cuando veas tu negocio con los ojos de un extraño; así podrás encontrar fallos y oportunidades que normalmente estás omitiendo. 


http://www.soyentrepreneur.com/18537-12-tips-de-liderazgo-en-tiempos-dificiles.html

Imagen personal

Es cierto que la esencia de cada persona está en su interior. Esto no contradice otra realidad: los seres humanos nos comunicamos visualmente y, al observar a una persona, hacemos múltiples lecturas acerca de ella: su entorno, su oficio, su personalidad.

     
1.    En el ámbito laboral, la imagen que proyectamos como individuos está ligada también a lo que transmitimos. La presentación personal de los empleados es otra “presencia de marca” de la compañía.

2.    Sin desconocer los valores personales de cada colaborador, es importante entonces, hacernos conscientes de que nuestra imagen debe comunicar

3.    Además de la excelencia en el desempeño de la labor que nos corresponde, de los modales y el comportamiento, la forma en que lucimos reflejará positiva o negativamente a nuestra empresa, además hablará del respeto que nos merecen los clientes y compañeros.


4.            Cómo construir una excelente imagen

1.    Una buena combinación de parte interior y exterior es lo que compone la imagen de una persona. El ser amable, educado, inteligente, agradable pero ir mal vestido no es una buena combinación. Y al contrario; vestir de forma elegante pero ser grosero en sus modales, no llevar buenos hábitos de higiene e incluso antipático, tampoco es una buena combinación.

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1.    Mantenga a diario una buena higiene personal. El cabello, la piel y los dientes limpios, las uñas cortas y arregladas, (en los hombres estas últimas deben ir sin ningún tipo de brillo) un maquillaje suave y moderado. Las mujeres cuidar que las cejas estén bien depiladas, así como las piernas y axilas.


6.    Vestuario profesional

1.    Existen una serie de reglas para vestir en el trabajo. Factores como el clima, el cargo, tareas y responsabilidades asignadas, condicionan el tipo de vestuario adecuado el cual se debe ajustar a las políticas establecidas y que son de obligatoriedad por parte de sus colaboradores.


         Uso del uniforme

1.    Los uniformes han sido creados para que las personas que los utilizan, reflejen seguridad y tranquilidad, por esta razón se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones para llevarlo siempre de la mejor manera:

2.    Acójase al diseño del uniforme. No modifique el ajuste de las prendas, ni los ruedos establecidos.

3.    Lleve limpias y planchadas las prendas que conforman el uniforme.

4.    Use el mínimo de accesorios, pequeños, discretos. Busque que se ajusten a los colores del uniforme, incluyendo bolsos y zapatos.

5.    No use bufandas, cuello de tortuga ni pañoletas que no hagan parte del uniforme.








http://es.slideshare.net/misfist/imagen-personal-4202274

QUE INDICA LA DIRECCIÓN DE NUESTRA MIRADA



Este es un tema bastante simple pero que al mismo tiempo se presta para malinterpretaciones.  Es muy importante que a la hora de aprender de estos temas tengamos en cuenta no adquirir "prejuicios" porque cada persona es muy diferente a otra y aunque los procesos cognitivos sean similares en las personas no podemos dar por sentado que alguien por el hecho de estar "creando" nos está diciendo mentiras o por el hecho de "recordar" siempre serán verdad.  De hecho una persona podría "crear" verdades y también podría "recordar" mentiras.

Bueno ahora vayamos a la teoría, todos sabemos que tenemos dos hemisferios en el cerebro, entre sus muchas funciones la del hemisferio derecho es la de recordar y la del izquierdo está relacionada con la imaginación.  Cuando desviamos la mirada puede ser por muchas razones: vergüenza, culpa, timidez y etc.  Pero en estos con observar el rostro bastara para darnos cuenta de esos sentimientos.  En el caso de un proceso cognitivo la desviación es algo rápida y automática, de hecho si dura mucho puede ser que la persona lo esté fingiendo.

Ahora hablemos de las direcciones, cuando una persona mira a la izquierda está conectando con su hemisferio derecho, es decir esta "recordando".  En cambio cuando mira a la derecha, conecta su hemisferio izquierdo y esta "creando".  Esta es la base de la teoría, pero seamos un poco más puntuales:

·         Cuando miramos hacia arriba y a la izquierda estamos RECORDANDO IMAGENES
·         Cuando miramos a la izquierda y al centro estamos RECORDANDO SONIDOS
·         Cuando miramos a la izquierda y abajo estamos RECORDANDO SITUACIONES, es casi como si volviéramos en el tiempo y recordáramos todo de esa ocasión como los olores, como nos sentíamos, etc. 
·         Cuando miramos a la derecha y hacia arriba estamos CONSTRUYENDO IMAGENES
·         Cuando miramos a la derecha y hacia el centro estamos CONSTRUYENDO SONIDOS
·         Cuando miramos a la derecha y hacia abajo estamos CREANDO SITUACIONES, en esta ocasión seria como si habláramos con nosotros mismos, pensando en detalles, que decir y que no decir. 

·         Cuando mantenemos la mirada al frente, puede significar varias cosas, como por ejemplo interés en lo que está escuchando o que algo le llama la atención. Pero también se le atribuye a estar diciendo mentiras por 2 razones, normalmente se piensa que los mentirosos desvían la mirada y eso creara la presión de tener que aumentar el contacto visual y segundo porque al no haber un proceso cognitivo podemos pensar que es una mentira preparada de antemano.

Mirar hacia la izquierda no significa que estés mintiendo

Continuamos con nuestra serie “Derribando Mitos“, en la que seguimos rebatiendo aquellos ejemplos de “sabiduría popular” que resultan no ser tan ciertos. En el caso de hoy, vamos con esos dichos habituales de “psicología de andar por casa” que nos puede llevar a pasarnos de listos con alguien que no lo merece .
Es uno de esos gestos con una interpretación inequívoca: cuando estamos mintiendo, miramos hacia izquierda (o hacia arriba, según la versión), bien para pensar, bien porque no podemos mirar a los ojos de nuestro interlocutor. Una de esas reacciones que hace que se coja antes a un mentiroso que a un cojo. ¿O no? Porque un estudio reciente de la Universidad de Hertfordshire, Reino Unido, demuestra que no tiene ninguna base, y que las reacciones oculares no son especialmente reveladoras.

Durante la primera parte del experimento, se pidió a la mitad de los sujetos que mintieran, y al resto, que dijeran la verdad ante una sencilla pregunta: ¿dónde has guardado el móvil? Todas las respuestas fueron grabadas, y se comprobó que los porcentajes que miraban arriba o a los lados al a hora de mentir eran muy similares.
“Es una locura. Te daría igual tirar una moneda y, si sale cara, decir que estás ante un mentiroso”, declaró Richard Wiseman, principal artífice del estudio. “Cada vez que hablo sobre los mecanismos de la mentira, esto de los ojos termina saliendo. No encaja en absoluto con la literatura sobre psicología, así que pensé que sería bueno ponerlo a prueba”.
Para una segunda parte, sin embargo, necesitaban otro tipo de testimonio no condicionado. Fue la parte más complicada y tediosa del estudio: mirar cintas y cintas de mentiras no detectadas. Al menos al principio. En este caso, buscaron vídeos de gente dando ruedas de prensa para buscar a algún familiar desaparecido. Se trataba de casos en los que el lloroso familiar resultó ser el asesino, basándose en pruebas irrefutables como análisis de ADN o vídeos de cámaras de seguridad en los que se veía como ellos mismos fueron los asesinos.

Los resultados dieron la razón a la teoría de Wiseman: no había ninguna dirección a la que mirara con más frecuencia. El psicólogo cree que se trata de una percepción errónea y perjudicial, ya que la idea está bastante extendida e incluso se usa en cosas como entrevistas de trabajo, donde pueden tener una influencia negativa a la hora de juzgar al candidato.
¿Y cuál podría ser el origen de esta creencia? Según el estudio, puede provenir de… ¡los libros de autoayuda! En los 70 y 80 hubo una corriente dentro de estos manuales llamada “programación neuro-lingüística”. En principio, se comentaba como el mirar hacia arriba al pensar se debía a la diferencia entre la “memoria reconstruida” (hechos que reconstruimos a partir de cosas que nos han contado o hemos leído o escuchado) contra memorias generadas (nuestros propios recuerdos).
Con el tiempo, estos conceptos fueron sustituidos por unos más sencillos: si miras hacia otro lado al pensar, estás mintiendo. La próxima vez, hagan la prueba con nuestros políticos, a ver qué pasa.

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